Una encuesta realizada entre estudiantes universitarios de diversas casas de estudio arrojó conclusiones que, en algún punto, vienen a derribar algunos prejuicios instalados y, al mismo tiempo, poner claridad sobre la práctica entre los jóvenes que ya egresaron del secundario.
Sorpresa por los resultados entre estudiantes universitarios
Hay dos cuestiones que se destacan en este sentido y que incluso sorprendieron a los investigadores. Por un lado, a diferencia de lo que podría suponerse, la participación en apuestas -sobre todo online- fue baja entre los consultados, alumnos de diversas facultades de la casa de estudios. Más del 87% de los encuestados nunca ha participado en apuestas, es decir 9 de cada 10. Pero también se destaca que el dinero no es la principal motivación.
Los jóvenes muestran una fuerte tendencia a las apuestas en casinos online / WEB
Apuestas online: el dinero no es la principal motivación en universitarios / WEB
“Creíamos que los motivos por los cuales jugaban tenían que ver con que se encontraban con dinero fácil, que también es uno de los mensajes que impulsan este tipo de actividades, y nos sorprendió que no era así, que tenía que ver más con entretenimiento, diversión, compartir una experiencia nueva y recién como tercer motivo aparece el dinero”, afirmó Vanina Capelli, coordinadora de salud mental en la Dirección de salud estudiantil de la UNCuyo, una de las investigadoras que lideró el abordaje.
Perfil de los estudiantes que juegan online
Un equipo de investigadores de Salud Estudiantil de la UNCuyo presentó el lunes los resultados de un estudio exploratorio sobre el juego online en estudiantes universitarios.
La encuesta, desarrollada en 2024, fue respondida por 1.045 estudiantes de grado y posgrado de la UNCuyo. El relevamiento fue de carácter voluntario y anónimo y el objetivo fue indagar las variables psicológicas y sociales asociadas a las conductas vinculadas a las apuestas en línea
La franja etaria más representada fue la de 22 a 25 años.
Los investigadores destacaron que el comportamiento respecto al juego no mostró diferencias significativas según zona de residencia o condición laboral, lo que indica que el fenómeno atraviesa de forma similar a diversos perfiles estudiantiles.
Entre los datos que se desprenden del abordaje se destaca que 37,2% nunca ha participado de un juego mientras que 62,8% ha jugado alguna vez.
Apuestas tradicionales y online
El abordaje discriminó entre participación en juegos y apuestas tradicionales, que se realizan de manera presencial, y las que se hacen de manera online o virtual. También discriminó entre apuestas con dinero y sin dinero.
En los juegos online, en auge el último tiempo, llama la atención que la participación es mucho menor en proporción a los presenciales. En torno a 9 de cada 10 consultados dijeron no participar nunca. Entre quienes sí lo hacen, en general lo hacen alguna vez ocasionalmente, mientras que algunos lo hacen varias veces al mes y son un segmento menor.
En ese grupo, los tipos de juegos qué más convocan son el casino online, con opciones como ruleta y blackjack. También el slot online o tragamonedas. Con un menor nivel de consumo, quedan las apuestas deportivas on line y el bingo online.
Al ser consultados sobre el tipo de participación en juegos tradicionales (presenciales) los tipos de juego con mayor convocatoria fueron juegos de azar sin dinero real o juegos de azar simulados y otro tipo de apuestas con dinero como aquellas que se hacen en un contexto familiar o de grupos de amigos. Otros tipos que generan alto interés son los juegos de casino como ruleta o blackjack y las máquinas tragamonedas en bingos o casinos.
Entre quienes dijeron jugar varias veces por semana, la mayor convocatoria la tienen las apuestas de azar sin dinero y, en segunda instancia, otras apuestas con dinero sin especificar cuáles, además de los tragamonedas.
El interés decrece con la edad
Puede inferirse que el interés decrece a mayor edad: “En términos generales el porcentaje de jóvenes de 18 a 25 años que han expresado jugar alguna vez (43%) es mayor que el de 26 o más años (19%)”, detalla el informe.
Si se tiene en cuenta que especialistas y docentes plantean con preocupación que ven muy instalado el tema entre los adolescentes, también se sustenta que a medida que aumenta la edad parece haber menor inversión de tiempo en este tipo de consumos. Un poco de luz arrojará sobre esto el censo en las escuelas para conocer sobre el consumo de apuestas online que inició en abril la Dirección General de Escuelas.
Entre los estudiantes universitarios, 2% dijo jugar entre 3 y 4 veces a la semana o “casi todos los días” (12 estudiantes), algo que los investigadores consideraron consumo problemático.
Capelli dijo que no tienen estudios comparativos para asegurar que en los estudiantes universitarios decrece este consumo pero podría suponerse. “Lo que sí podemos decir es que quizás influye el tema de concurrir a una universidad, de estar más ocupado, de tener otras actividades alternativas, que no sea solamente encontrarse con el juego o tener también la búsqueda de la satisfacción con la carrera”, señaló.
Las apuestas "online" son cada vez más populares entre adolescentes. (Freepik)
Las apuestas "online" son cada vez más populares entre adolescentes. (Freepik)
Agregó que también pueden influir otras variables como la disponibilidad de tiempo, ya que hay una alta proporción de estudiantes que trabaja, factores sociales y psicológicos, como un mayor juicio crítico. En definitiva, la mayor parte de estos factores tienen que ver con condiciones que llegan con la edad.
Motivaciones para jugar
Las motivaciones están más vinculadas a la búsqueda de nuevas experiencias. En cuanto a qué motiva a jugar, las categorías que tuvieron mayor respaldo fueron: por diversión o placer (31%), por curiosidad o búsqueda de nuevas experiencias (17%) o ganar dinero (15%). También mencionaron hacerlo porque sus amigos juegan (15%) o lo hace alguien de la familia (9%). Solo 4% refirió hacerlo porque está de moda.
La situación emocional también influye aunque menos: 11% reconoció haber jugado para mitigar el malestar emocional y el 10,5% lo hizo para evadir problemas personales.
Lo cierto es que ante eventos o situaciones que podrían denotar algún consumo problemático, la proporción de participantes que los manifestó no es elevada, por debajo del 10%. Esto en relación a si ha intentado dejar de jugar y no lo ha conseguido (7,93%) o si alguna vez le produjo inquietud o irritabilidad intentar controlar lo que juega, lo que respondió afirmativamente 9,45%. Además 10,98% dijo que alguna vez estuvo durante mucho tiempo por más de dos semanas pensando en el juego o haciendo planes para jugar mientras que 8% dijo que alguna vez ha estado mucho tiempo pensando en la forma de conseguir dinero para jugar.
Perder dinero y que querer recuperarlo fuera la motivación para volver a jugar fue una de las causas de la práctica para el 9,91%, mientras que 6,55% aceptó haber mentido a familiares o amigos sobre cuánto juega o cuánto dinero ha perdido.
En definitiva, lo que se puede ver es que no es tan amplia la proporción de estudiantes que muestra actitudes que puedan ser indicio de alguna adicción. “En general, en estos estudiantes, nosotros no encontramos que hubiese un vínculo que tuviera que ver con una situación de un consumo problemático, no toda relación con los juegos de apuestas va a ser una relación problemática, pero sí preocupante”, concluyó.