A casi un mes, todavía no removieron la camioneta del médico mendocino que quedó atrapada en Pampa de Leoncito, un área protegida de la provincia de San Juan.
Tras la imprudencia del médico mendocino que destruyó parte de la emblemática planicie de San Juan, el vehículo continúa inmóvil en medio del paisaje natural bajo custodia de Gendarmería.
A casi un mes, todavía no removieron la camioneta del médico mendocino que quedó atrapada en Pampa de Leoncito, un área protegida de la provincia de San Juan.
Fue el pasado 8 de agosto cuando Agustín Añó, de 46 años, ingresó al área protegida, y el vehículo continúa varado exactamente en el mismo lugar, a unos 1,5 kilómetros de la entrada hacia el sudoeste.
Las huellas de las ruedas de la camioneta socavaron la frágil superficie, formando profundos surcos de hasta 25 centímetros de profundidad a lo largo de un recorrido de 437 metros.
Especialistas advierten que, debido a la delicada dinámica erosiva y climática de este ecosistema único en el mundo, el suelo tardará entre 50 y 80 años en recuperar su estado original. Los locales aseguran con pesar que nunca antes se había visto un daño de tal magnitud en la zona.
El hecho se desencadenó cuando Añó decidió adentrarse en el barrizal con su camioneta Toyota Hilux. Tras recorrer al menos 1,5 kilómetros, el vehículo quedó inevitablemente atrapado en el barro.
En la desesperación por desatascar la camioneta, el conductor y su hijo que lo acompañaba en ese momento colocaron una rampa-escalera de hierro debajo de la rueda trasera izquierda, la cual utilizaban habitualmente para bajar la moto que transportaban en la caja del vehículo.
Al verse imposibilitados de liberar el rodado, ambos abandonaron la escena a bordo de la motocicleta, dejando tras de sí un tendal de pisadas y huellas de neumáticos que hoy continúan grabadas sobre la superficie.
Actualmente, la causa penal contra el médico mendocino sigue su curso en los tribunales de San Juan. El objetivo primordial de la Justicia, en conjunto con especialistas en Patrimonio, es doble: determinar las sanciones que le corresponderán al responsable y planificar el momento y la forma adecuada para retirar la camioneta.
Esta última tarea es de extrema complejidad, ya que cualquier maniobra apresurada de remoción podría profundizar la afectación de los sedimentos y agravar el daño ambiental existente.
Mientras se define el operativo de rescate, efectivos de Gendarmería Nacional custodian diariamente el vehículo y el predio mediante rondas de control permanentes para evitar nuevos incidentes.