A una semana del trágico accidente que terminó con la vida de Luciana Celeste Báez, de 22 años, su mamá inició una campaña para intentar recuperar un objeto que considera invaluable: el celular de su hija.
Luciana Celeste Báez falleció el 26 de agosto tras ser despedida del auto en el que viajaba junto a su novia. A días del accidente, su familia no logró encontrar el teléfono de la joven y su madre inició una campaña para recuperarlo: “Necesito que se viralice mi cruzada. Quiero recuperar sus fotos y sus videos y además que se haga justicia”.
A una semana del trágico accidente que terminó con la vida de Luciana Celeste Báez, de 22 años, su mamá inició una campaña para intentar recuperar un objeto que considera invaluable: el celular de su hija.
La joven viajaba como pasajera en un auto que trabajaba a través de una plataforma de viajes cuando ocurrió el fatal choque en la esquina de Colón y Perú, en Ciudad. Tras el impacto, Luciana salió despedida del habitáculo y murió en el lugar.
Desde entonces, su teléfono celular nunca apareció. Por eso, su madre decidió hacer público el pedido y comenzó a difundir un flyer para intentar localizarlo.
“Necesito que se viralice mi cruzada: quiero recuperar sus fotos y sus videos y además que se haga justicia”, expresó la mujer, quien pidió colaboración a quienes puedan tener información sobre el dispositivo.
El teléfono que busca la familia de Luciana es un Motorola G24 Power color celeste claro, que tenía una funda transparente y era nuevo.
En el flyer que comenzó a circular por las redes sociales se solicita que cualquier persona que tenga información sobre el aparato se comunique al 261 263-0364.
La familia sostiene que el teléfono fue sustraído el día del accidente y busca recuperarlo, principalmente por el valor emocional que tienen para ellos las fotografías y videos almacenados en el dispositivo.
El pedido se da además en medio de la investigación judicial para determinar las responsabilidades por el choque que terminó con la vida de la joven.
El siniestro ocurrió aproximadamente a las 22.54 del miércoles 26 de agosto, en la intersección de Colón y Perú, en pleno centro mendocino.
Por causas que todavía son materia de investigación, un Citroën C4 Cactus, en el que circulaban un joven de 21 años y una acompañante de 19, impactó violentamente contra un Fiat Cronos que trabajaba mediante una plataforma de viajes.
En el Cronos viajaban el conductor, de 27 años, y dos pasajeros: Luciana, de 22, y otro joven de 24.
Como consecuencia de la violencia del impacto, Luciana salió despedida del vehículo y murió prácticamente en el acto. El otro pasajero quedó atrapado entre los hierros del automóvil y tuvo que ser rescatado por Bomberos.
Las demás personas involucradas sufrieron distintas lesiones y fueron trasladadas a los hospitales Central y Lagomaggiore.
Al lugar acudieron efectivos policiales, personal de Tránsito, Bomberos y profesionales del Servicio de Emergencia Coordinado, quienes asistieron a las víctimas y trabajaron en la escena.
Los conductores fueron sometidos a los correspondientes controles de alcoholemia. Todos los dosajes dieron resultado negativo.
En el marco de la investigación, la Fiscalía de Tránsito imputó al conductor del Citroën C4 Cactus, Héctor Octavio Barroso Gallegos (21), por homicidio culposo agravado, lesiones graves culposas agravadas y lesiones leves culposas, todo en concurso ideal.
La fiscal Mariana Gutiérrez dispuso posteriormente su libertad, aunque estableció una fianza de $6 millones y le impuso una prohibición para conducir vehículos mientras avance la investigación.
Ahora, mientras la Justicia continúa reuniendo pruebas para determinar cómo ocurrió el choque y las eventuales responsabilidades, la familia de Luciana mantiene otra búsqueda: encontrar el teléfono que llevaba consigo aquella noche.
Para su mamá, recuperarlo significa mucho más que volver a tener un dispositivo. Es recuperar las imágenes, los videos y los recuerdos de su hija que quedaron almacenados allí.