domingo 18 de abril de2021

M. junto a los policías que la rescataron de su secuestrador, Carlos Savanz, en la ciudad bonaerense de Luján. (Policía Bonaerense)
Sociedad

A 3 semanas del caso que conmovió al país: M. volvió con su abuela, y su madre se fue de un centro terapéutico

Luego de 3 días desaparecida, la niña de 7 años fue hallada en Buenos Aires junto al hombre que la había secuestrado. Su madre fue internada y luego derivada a una comunidad terapéutica, que abandonó ayer.

M. junto a los policías que la rescataron de su secuestrador, Carlos Savanz, en la ciudad bonaerense de Luján. (Policía Bonaerense)

En caso de M., la niña de 7 años que fue secuestrada por un cartonero en Buenos Aires el 15 de marzo pasado y que tuvo en vilo a todo el país durante los 3 días en que estuvo desaparecida, avanza en el plano judicial y administrativo. Y, mientras tanto, la vida de la niña sigue su marcha; así como también la de su madre, Estela Díaz.

Según confirmó Infobae, el dato más llamativo en lo referido a la mujer es que este miércoles por la tarde, Díaz abandonó la comunidad terapéutica para personas con problemas de adicción en proceso de recuperarse; establecimiento en el que había sido admitida también el mismo miércoles. Al tratarse de un centro voluntario, quienes allí se encuentran no están privados de la libertad y pueden disponer de su propia autonomía. En ese sentido, Díaz regresó a la Villa Cildañez, donde ha vivido siempre.

La mamá de M. regresó a donde vivía con su hija. Foto: Infobae.

En tanto, la niña M. (a quien se la identifica con la inicial de su nombre para preservar su identidad) ya se encuentra bajo la custodia de su abuela, la madre de Estela Díaz. Y está preparada para regresar a la escuela y comenzar las clases.

En cuanto al cartonero que mantuvo cautiva a la niña durante tres días (identificado como Carlos Savanz, de 39 años), mantiene la imputación por el delito de sustracción, retención u ocultamiento de la niña. Aunque, en ese sentido, fuentes judiciales que siguen de cerca la investigación y el avance de la causa no descartan que el hombre sea alcanzado por otros delitos en su imputación; los cuales no se han confirmado oficialmente para no exponer -aún más- a la menor.

La madre regresó a su hogar

El caso M. permitió que gran parte de la sociedad conociera de cerca los flagelos del día a día de aquellas personas que sufren algún tipo de adicción. En el caso de la mamá de la niña, Estela Díaz, una vez que se logró dar con M. y que se reencontró con su familia; la mujer fue internada en el Hospital Fernández (Buenos Aires) para ser asistida por su adicción a la pasta base. Por disposición del Juzgado Civil 92, la mujer fue acompañada en esta instancia por un equipo interdisciplinario del Ministerio de Desarrollo de la Ciudad de Buenos Aires.

Ya cumplida esta internación obligatoria, la mujer fue derivada -por propia voluntad- al centro El Reparo; una comunidad terapéutica para personas con problemas de adicción en San Miguel. Y el mismo día en que fue admitida e ingresó al lugar (ayer, miércoles); la mujer abandonó por sus medios el establecimiento.

Carlos Savanz (39), el cartonero que se llevó a la pequeña M. y ahora está imputado y detenido.

Según sintetiza Infobae, desde el propio centro se notificó que la mujer no había permanecido en el lugar. Y el mismo medio atribuye este desenlace a una posible discusión de Díaz con otros pacientes de la comunidad.

A esto se suma el hecho de que durante la mañana de hoy, la mujer fue avistada en la Villa Cildañez, en las inmediaciones de la la casilla que compartía con Maia.

La evolución de M.

En cuanto a la pequeña de 7 años, la niña ya se encuentra junto a su abuela y una de sus tías, quienes poseen la tenencia legal de la niña. Tras haber permanecido internada en el hospital pediátrico Garrahan -luego de ser hallada-, la niña estuvo en un hogar convivencial; y ahora regresó con su familia.

M. ya tiene su documento de identidad y hasta fue inscripta en una escuela para comenzar las clases. Previo a su secuestro, la niña ya había sido inscripta en una establecimiento educativo de La Matanza. Y es consciente y está entusiasmada con la idea de ir a la escuela.