26 de agosto de 2026 - 16:50

A los 16 años tenía un simulador de Boeing 737 en su habitación y hoy desarrolla tecnología para escuelas de vuelo

El ingeniero Gabriel Barresi fundó en Río Negro una firma de simuladores de vuelo homologados que compite con el mercado importado.

Gabriel Barresi tenía 15 años cuando comenzó a construir un simulador en su casa de General Roca. A los 16, tras armar una cabina de Boeing 737 en su habitación que casi no dejaba espacio para la cama, ya vendía sus creaciones a hobbistas de Escocia y Estados Unidos.

Luego de recibirse de ingeniero aeroespacial en la Universidad Nacional de La Plata, regresó a su ciudad para fundar VSIM. Su empresa fabrica equipos profesionales que permiten a los aeroclubes certificar horas de vuelo oficiales ante los organismos nacionales.

¿Cómo los simuladores homologados por ANAC abaratan la formación de pilotos?

La viabilidad de este proyecto radica en la percepción háptica, la teoría de las sensaciones táctiles. VSIM desarrolla sus propias placas de circuito, estructuras y software para garantizar que cada comando y perilla se sienta exactamente igual que en un avión real, logrando que los procedimientos se fijen de forma correcta. Al estar homologados por la ANAC, estos entrenadores permiten computar las sesiones terrestres en el libro de vuelo del piloto, reduciendo de manera drástica los costos de formación locales.

No obstante, las horas no pueden acumularse desde el hogar. Deben realizarse dentro de un centro de instrucción certificado (CIAC) y bajo la supervisión de un instructor con la habilitación específica EGDI. Esto delimita el uso profesional del recreativo, que también atienden para pilotos particulares.

¿Qué modelos de simuladores fabrica VSIM y cuánto cuestan?

La empresa fabrica dos modelos principales. El primero es un monomotor Cessna 172 con sistema Garmin G1000 (aviónica estándar de la industria), ideal para cursos de piloto comercial en aeroclubes regionales. Cuesta entre 16.000 y 17.000 dólares, un valor competitivo frente al mercado externo gracias a la integración vertical de su producción en Río Negro.

El segundo es un simulador de doble comando del jet Cessna Citation Mustang, encargado por ProFlight, el centro de instrucción más grande del país. El equipo, diseñado para operar 20 horas diarias, cuenta con visión de 140 grados en pantallas 4K y control loading para simular fuerzas aerodinámicas reales, apuntando a una exigente homologación de categoría FTD4 ante la ANAC.

LAS MAS LEIDAS