26 de agosto de 2026 - 12:00

Con 1 manzana y sin amasar: la receta fácil para preparar algo calentito y esponjoso para la merienda

Con una manzana y pocos ingredientes, estas recetas de merienda permiten preparar unos buñuelos de manzana esponjosos y calentitos sin necesidad de amasar.

La preparación tiene además una ventaja frente a otras masas caseras: no necesita levadura de panadería ni largos tiempos de levado. El impulsor químico actúa durante la cocción y ayuda a conseguir un interior aireado, mientras los pequeños trozos de fruta aportan humedad y sabor.

Ingredientes para los buñuelos de manzana

Para una tanda pequeña se necesita:

  • 1 manzana mediana
  • 1 huevo
  • 120 gramos de harina
  • 100 ml de leche
  • 1 cucharadita de polvo de hornear
  • 1 cucharada de azúcar
  • Canela a gusto
  • Una pizca de sal
  • Aceite para cocinar
  • Azúcar extra para terminar, opcional

La manzana puede utilizarse con o sin piel. Una opción es rallarla gruesa para que se distribuya por toda la preparación; otra es cortarla en cubitos pequeños, que dejan pedacitos de fruta reconocibles al comer.

El punto importante es no preparar una masa excesivamente líquida. Debe poder tomarse con una cuchara y mantener cierta forma antes de entrar en contacto con el aceite.

Paso a paso: cómo hacerlos sin amasar

Primero batí ligeramente el huevo con el azúcar y agregá la leche. Incorporá la harina, el polvo de hornear, una pizca de sal y canela. Mezclá solamente hasta que no queden grandes sectores secos.

Después agregá la manzana y distribuí los trozos con movimientos suaves. No hace falta amasar ni trabajar durante varios minutos: alcanza con conseguir una mezcla homogénea.

Calentá una cantidad moderada de aceite a temperatura media y colocá pequeñas cucharadas de preparación, sin llenar demasiado la sartén. Los buñuelos deben tener espacio para expandirse y poder girarlos con facilidad.

Cocinalos hasta que estén dorados por ambos lados y comprobá que el centro haya terminado de cocinarse. Después retiralos sobre papel absorbente. Para evitar un exterior demasiado oscuro con un interior crudo, es preferible trabajar con piezas pequeñas y controlar el fuego.

Se pueden terminar con azúcar y canela mientras todavía están tibios. El resultado es una merienda sencilla en la que una sola fruta alcanza para preparar varios bocados.

Estas recetas también admiten pequeñas variaciones: ralladura de naranja, esencia de vainilla o una pizca adicional de canela. Pero la base sigue siendo la misma: una manzana, una mezcla hecha con cuchara y ningún amasado, ideal para preparar algo casero y calentito sin convertir la cocina en un proyecto de toda la tarde.

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