27 de junio de 2013 - 12:52

Snowden sigue atrapado en un aeropuerto y su caso ya es una novela de espías

El topo estadounidense Edward Snowden, varado en el aeropuerto de Moscú en medio de versiones y amenazas que recuerdan la Guerra Fría, sigue sin encontrar asilo. EEUU presiona a Rusia para que extradite al topo más renombrado desde la caída del Muro de Be

El topo estadounidense Edward Snowden, varado en el aeropuerto de Moscú en medio de versiones y amenazas que recuerdan la Guerra Fría, sigue sin encontrar asilo para evitar que la justicia de su país lo juzgue por espionaje y lo condene a décadas de cárcel.

Desde que el domingo llegó a la capital rusa procedente de Hong Kong, Ecuador parecía el país que lo iba a refugiar. El lunes se aseguró que Snowden estaba en camino hacia La Habana, escala para luego llegar a Quito. Pero la información fue desmentida.

El canal de televisión estadounidense de habla hispana Univisión llegó a mostrar un salvoconducto ecuatoriano para el hombre que denunció a principios de junio en el Washington Post y en The Guardian cómo los servicios de inteligencia de Estados Unidos violaron la privacidad de sus ciudadanos para controlar todo tipo de mensajes electrónicos y telefónicos.

Sin embargo, Ecuador negó que le hubiera otorgado asilo.

El canciller, Ricardo Patiño, aseguró que una decisión de ese tipo podría demorar y recordó que su país necesitó "dos meses para decidir sobre el caso de (Julian) Assange", el fundador del portal WikiLeaks buscado por la justicia estadounidense y refugiado en la embajada ecuatoriana en Londres.

"No esperen que tomemos una decisión en menos tiempo esta vez", advirtió el canciller, según informó la agencia Andes de Ecuador.

En principio se pensó que esta actitud era consecuencia de las amenazas lanzadas por los legisladores estadounidenses, quienes dijeron que si se recibía a Snowden como asilado político, se cancelarían las preferencias arancelarias otorgadas a Ecuador por contribuir a la guerra contra el narcotráfico.

Pero en medio de afirmaciones y desmentidos, el presidente del país andino, Rafael Correa, redobló la apuesta acusando a Washington de dar refugio a los banqueros corruptos de América Latina y ordenó una nueva andanada de ataques.

El secretario de Comunicación, Fernando Alvarado, anunció que Ecuador había decidido renunciar de "manera irrevocable" a las preferencias arancelarias estadounidenses.
"Mi país no acepta presiones ni amenazas de nadie y no comercia con los principios ni los somete a intereses mercantiles por importantes que estos sean", sostuvo.

En cambio, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aflojó un poco la tensión al asegurar que no ordenará la intercepción del avión en el que Snowden se podría trasladar hacia su lugar de asilo.

No obstante, renovó las presiones para que Rusia acepte extraditar al topo más renombrado desde la caída del Muro de Berlín al asegurar que usará "todos los medios para detenerlo" y reiterar que los obstáculos que ponga Moscú se traducirán en la relación bilateral.

El Kremlin rechazó reiteradamente la posibilidad de extraditarlo y la prensa señaló que las leyes rusas permiten que Snowdan reciba "por razones extraordinarias" visados renovables siempre y cuando no salga del país.

El diario Vedomosti señaló que encontrar un refugio seguro para el prófugo "puede llevar mucho tiempo" porque, además de tener el pasaporte cancelado, "pocos países harán a un lado el miedo a enfrentarse e Estados Unidos".

De hecho, hasta ahora sólo dos naciones han manifestado públicamente su disposición a brindar asilo: una es el ya nombrado Ecuador y el otro es Venezuela.

Pese a ello, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, manifestó su deseo de resolver el caso lo más rápido posible. "Cuanto más rápido escoja un destino, mejor para él y para Rusia", dijo Putin.

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