Los servicios británicos de inteligencia tuvieron acceso a los cables con fibra óptica y por tanto desempeñaron un papel importante en la vigilancia de las comunicaciones mundiales,
Los servicios británicos de inteligencia tuvieron acceso a los cables con fibra óptica y por tanto desempeñaron un papel importante en la vigilancia de las comunicaciones mundiales,
al diario británico The Guardian, que indignaron a los defensores de las libertades individuales.
Según el ex empleado de la CIA, inculpado por espionaje en Estados Unidos por haber divulgado programas estadounidenses de vigilancia de las comunicaciones, este fenómeno no es "sólo un problema estadounidense".
"Gran Bretaña desempeña un papel predominante", declaró Snowden, citado ayer por el diario británico The Guardian. "Son peores que los estadounidenses", añadió en referencia al Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno (GCHQ), servicio británico de escuchas.
El GCHQ aseguró respetar "escrupulosamente" la ley. "No hacemos comentarios sobre cuestiones que afectan a los servicios de inteligencia. Nuestras agencias de inteligencia siguen actuando respetando un estricto marco legal", declaró una portavoz de la agencia británica, basada en Cheltenham (centro).
En una señal de creciente tensión internacional por el caso, Alemania dijo ayer que Europa necesita que Gran Bretaña aclare estas últimas revelaciones. La ministra de Justicia, Sabine Leutheusser-Schnarrenberger, añadió que de ser ciertas las acusaciones serían una "catástrofe".
Según el diario británico, GCHQ tuvo acceso a los cables transatlánticos con fibra óptica que permiten el tráfico en internet y las llamadas telefónicas, por "acuerdos secretos" con empresas privadas, y comparte datos así conseguidos con la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense (NSA).
Los datos recuperados pueden ser almacenados durante un periodo que va hasta 30 días por la agencia británica para ser analizados, en el marco de una operación que llevan el nombre de código "Témpora", que se inició hace 18 meses, informa el diario.
El director de la comisión parlamentaria británica encargada de la información y de la seguridad, Malcolm Rifkind, indicó que esperará a tener una respuesta por parte de GCHQ sobre este caso en los próximos días.
"La pregunta clave no es tanto saber la cantidad de datos que (el GCHQ) puede colectar en teoría, sino a qué puede tener acceso, si se trata de una intrusión en la vida privada de los ciudadanos", resume la BBC, añadiendo que la comisión podría decidir preguntar directamente al director del GCHQ y detenerse sobre "todo documento que permita aclarar la situación".
La oposición laborista estimó que las informaciones de The Guardian subrayaban la "urgencia y la importancia del trabajo sobre este tema por parte de la comisión sobre la inteligencia y la seguridad", mientras que los militantes para la protección de la vida privada expresaron su preocupación.
"Si GCHQ interceptó un gran número de comunicaciones de personas inocentes en el marco de una operación de gran envergadura, no veo cómo eso puede cumplir con el procedimiento que prevé una autorización gubernamental para cada interceptación de comunicación individual", declaró el director de la asociación Big Brother Watch, Nick Pickes. "Este tema debe tratarse urgentemente en el Parlamento", dijo.
Shami Chakrabarti, directora de Liberty, otra asociación de protección de las libertades individuales, se mostró "escandalizada pero no sorprendida" por las informaciones de The Guardian y acusó al GCHQ de realizar "una interpretación muy generosa de la ley". "Explotan el hecho que internet es internacional por naturaleza", estimó en la BBC.
Según The Guardian, los datos obtenidos incluyen grabaciones de conversaciones telefónicas, el contenido de correos electrónicos, mensajes en Facebook y el histórico de la actividad en línea de un internauta. Los documentos consultados por The Guardian muestran que en 2012 la agencia británica tenía acceso a más de 200 cables con fibra óptica y podría tratar 600 millones de comunicaciones telefónicas diarias.