La posibilidad de una guerra entre Corea del Norte y Corea del Sur, aliado de Estados Unidos, amenaza con desestabilizar la paz que con algunas escaramuzas se ha mantenido a lo largo de más de cincuenta años en la península. Pero ¿existe realmente la posibilidad de un conflicto bélico, o de un ataque nuclear por parte de Pyongyang como advirtió recientemente el propio gobierno estalinista?
A pesar de que ha desarrollado misiles balísticos, Estados Unidos no cree que Norcorea esté en condiciones de atacar el territorio norteamericano.
Sin embargo, la Casa Blanca envió dos aviones de alta tecnología a la península, con capacidad de llevar bombas convencionales y ojivas nucleares y eludir las defensas antiaéreas norcoreanas.
Se cree que ese espíritu provocador del gobierno de Kim Jong-un, que anunció que “entró en estado de guerra” con Corea del Sur, está lejos del espíritu negociador de su padre Kim Jong-il e incluso de su abuelo, Kim Jong-sung, fundador de la única dinastía estalinista que existe en el mundo. Paradójicamente, los analistas creían que el liderazgo del joven Kim sería más mesurado, flexible y permisivo que el de su padre, debido a que el líder norcoreano obtuvo una influencia occidental directa al estudiar en una escuela de habla inglesa en Berna, Suiza, a la que asistió con el seudónimo de “Pak Chol” hasta 1998.
Luego de la muerte de su padre Kim Jong-il, en diciembre pasado, fueron suficientes algunos meses para que Kim mostrara al mundo algunos matices de su verdadera personalidad.
Esta semana, por ejemplo, Corea del Norte advirtió al Consejo de Seguridad de la ONU que en la península están “al borde de una guerra nuclear“ debido a las maniobras militares conjuntas que realizan la Casa Blanca y Corea del Sur.
La situación entró en su máxima tensión luego de que el Consejo de Seguridad de la ONU, con el apoyo de China-aliado de Pyongyang- le aplicara una serie de sanciones económicas a Pyongyang después que ese país realizara su tercera prueba nuclear subterránea a mediados de febrero.
Para el analista Robert Marquand, la escalada de amenazas en la península que siguió a la elección de la nueva presidenta surcoreana, Park Geun-hye, y otra fricciones entre ambos países, “son creadas por Pyongyang para crear olas y hacer creer que los norcoreanos creen que su mundo es el centro del universo”.
“Pienso, por ejemplo, en la reciente colorida visita del ex NBA Dennos Rodman al reino ermitaño, y la atención masiva que tuvo“, afirmó Marquand en un artículo publicado en el diario The Christian Science Monitor.
En medio de este clima de tensión, el ministro de Defensa de Corea del Sur, Kim Kwan-jin, pidió a sus tropas que respondan con dureza cualquier agresión del Norte, durante el acto de conmemoración del tercer aniversario del hundimiento del buque Cheonan, que causó 46 muertos, atribuido por Seúl a Pyongyng.
¿Es una simple bravuconada del joven Kim o hay una amenaza real de una guerra? Por ahora no hay manera de comprobarlo, y el deterioro de la situación lleva a algunos analistas como a imaginar imágenes apocalípticas del fin del mundo.
¿Podría un Armageddon coreano realmente suceder?, se pregunta el analista Aidom Foster Carter en una nota del diario The Guardian, comparando la situación con el filme de ciencia ficción del mismo nombre (Armageddon, 1998) que narra la historia de un grupo de perforadores de plataformas petroleras que es enviado por la NASA a un asteroide que amenaza la Tierra. La idea del grupo es destruir el asteroide con una bomba.