Aunque el punto G ha sido estudiado desde la década del 40 existe un gran debate en torno la existencia de esta zona erógena que muchas personas han buscado durante toda su vida.
Aunque el punto G ha sido estudiado desde la década del 40 existe un gran debate en torno la existencia de esta zona erógena que muchas personas han buscado durante toda su vida.
Sin embargo, existe otro punto aún más desconocido que - según los expertos - tiene efectos muchos más placenteros: el punto A.
"Todo el mundo sabe dibujar un pene, pero muy pocas personas sabrían dibujar una vulva", afirma Raquel López Álvarez, coautora de Tu suelo pélvico, ese gran desconocido.
Esto sucede debido a que la información tiende a concentrarse en la parte reproductiva de los genitales femeninos y no en el placer sexual.
“Nuestros genitales pasan por las manos de los profesionales sanitarios antes que por las nuestras, y es que no nos autoexploramos, porque nunca se nos ha animado a ello”, señala la experta.
Cuando se habla de placer femenino, lo primero en lo que se piensa es en el punto G. El mismo recibió su nombre por ginecólogo alemán Ernst Gräfenberg, que se centró en el estudio de los genitales femeninos y su relación con el orgasmo.
“En verdad no es ningún punto anatómico somático concreto con unas coordenadas exactas, no es un órgano, es un área de tejidos de la vagina y fascias (una zona de músculo) cercanas a la uretra”, aclaró la sexóloga Irene Aterido en una nota publicada en el diario español El País.
Podría decirse que para encontrarlo, la mejor postura es boca arriba, con las piernas flexionadas. "Estaría debajo del hueso púbico, a 2 cm de la entrada de la vagina", expuso Aterido.
El llamado punto A, o más científicamente Punto AFE (Anterior Fornix Erotic Zone) fue descubierto por el médico malayo Chua Chee Ann, en la década de los noventa en un estudio sobre sequedad vaginal.
En el proceso de investigación, Chua Chee Ann descubrió que al estimular esta zona las mujeres se excitaban e incluso algunas experimentaban por primera vez un orgasmo, o un orgasmo mucho más intenso que el habitual.
Según la sexóloga Zoraida Granados, el punto A se localiza a unos 7’5 centímetros de los labios vaginales, ubicado en la parte más interna de la vagina que se encuentra cerca de la vejiga.
“Es una zona propicia para producir rápidamente el orgasmo y la eyaculación femenina”, aunque hay que reconocer que encontrarlo no es tan fácil.
"La estimulación de este punto desencadena lubricaciones copiosas y más duraderas, así como orgasmos múltiples. Puede ser estimulado en plena relación coital, digital (juguetes sexuales con vibración, oscilación y/o rotación) o por la misma mujer", insiste Granados.
No obstante, desde un punto de vista clínico, la ginecóloga responsable de la Unidad Suelo Pélvico QuirónSalud Madrid, Gema García Gálvez, insiste en que la forma más efectiva de estimular las glándulas de la lubricación es "por pensar en una fantasía lubrica".