Una alta fuente seguridad nacional surcoreana informó ayer que Corea del Norte podría llevar a cabo esta semana un ensayo de lanzamiento de un misil, mientras que Estados Unidos postergó su prueba con un proyectil balístico intercontinental en un intento de rebajar la tensión en la península coreana.
Kim Jang-Soo, principal asesor de seguridad nacional de la presidenta surcoreana Park Geun-Hye, dijo que un ensayo de lanzamiento u otra provocación podrían producirse antes o después del miércoles 10 de abril, fecha en la que Corea del Norte sugirió a los diplomáticos que abandonaran Pyongyang.
"No hay signos de una guerra a gran escala ahora mismo, pero el Norte tendrá que prepararse para llevar a cabo represalias en caso de una guerra local", dijo Kim.
Diplomáticos temen que la retórica haya creado una situación que pueda quedar fuera de control y Estados Unidos postergó un ensayo de un misil balístico intercontinental.
Según un responsable estadounidense, el secretario de Defensa, Chuck Hagel, pospuso hasta el mes que viene un ensayo de Minuteman 3 de ojivas nucleares, que tenía previsto disparar la próxima semana desde la base aérea de Vandenberg en California, porque algunos podrían "malinterpretarlo" diciendo "que intentamos exacerbar la actual crisis con Corea del Norte".