Los gritos de victoria lanzados cuando murió Osama Bin Laden eran prematuros y la red islamista Al Qaeda, con un papel preponderante en la guerra siria, es hoy más fuerte y peligrosa que nunca, estiman expertos y oficiales en EEUU.
Los gritos de victoria lanzados cuando murió Osama Bin Laden eran prematuros y la red islamista Al Qaeda, con un papel preponderante en la guerra siria, es hoy más fuerte y peligrosa que nunca, estiman expertos y oficiales en EEUU.
Y si bien sus dirigentes históricos, que sobrevivieron a la campaña de eliminación liderada por Washington a golpe de misiles lanzados por drones, siguen siendo perseguidos sin tregua, el movimiento se reforzó, conquistó a más adeptos en Medio Oriente y África.