Aun cuando en el imaginario, el número de consumidores de vinos importados en China podría ser superior, un reporte de la consultora internacional Wine Intelligence, sostiene que sólo 38 millones de personas beben vino al menos dos veces al año.
Definitivamente, se trata de un mercado acotado, si tenemos en cuenta su tamaño y crecimiento económico. Estados Unidos, mercado que concentra el 50% de las exportaciones de vino del país, tiene 145 millones de consumidores de vino importado, de los cuales 90 millones toman al menos una vez por mes.
“China tuvo años de exuberancia, con crecimientos exponenciales en ventas de vino. Comenzó un boom con millones de nuevos clientes y cientos de miles de blogueros escribiendo sobre vino. Pero este crecimiento de las exportaciones no se ha visto seguido por crecimientos tan grandes en las ventas de esos vinos entre los clientes finales”, cuenta José Manuel Ortega, dueño del grupo de Bodegas O’ Fournier, con base en Argentina, Chile y España.
“También -continuó- hubo muchos empresarios chinos que comenzaron con negocios de importación de vinos y sin conocer las complejidades, sobre todo en un mercado tan delicado como el chino. Ahora hay un verdadero sobre stock con decenas de miles de contenedores ya pagados que languidecen en los puertos porque los importadores no quieren nacionalizarlos”.
Para Wine Intelligence, hasta hace muy poco la compra de vinos en China se limitaba a una burbuja “particular”, entre las que incluían los gastos suntuosos por parte del Gobierno, abolidos tras el primer discurso del presidente Xi Jinping.
“Éste es un mercado muy embrionario para Argentina y la distancia es un gran inconveniente. Hay que tener en cuenta que vender vinos en la exportación requiere de presencia en el mercado en forma constante y más de una visita por año. Si los volúmenes son pequeños, es imposible pagar el costo que significa asistirlo”, señala Susana Balbo, presidente de Wines of Argentina, quien con su bodega Dominio del Plata, investigó claramente el mercado con intenciones de poner un pie allí, pero terminó desistiendo.
Por su parte, Luis Steindl, gerente de operaciones de Bodega Norton, hizo la siguiente cuenta: “Un dólar invertido en el mercado de China te produce mucho menos que un dólar invertido en el mercado de Canadá. Nosotros como empresa nos vamos a concentrar en Canadá”.
Agregó: “El grupo tiene una bodega y además es dueño de la principal importadora de China, Asian Solution Company. Tenemos una pata muy fuerte en allí. Pero China no es la salvación. Es probable que se convierta en el mayor importador y que crezca mucho, pero la base es tan chica que nos va a costar bastante llegar a ver esto”.
Miguel Del Amo, gerente de exportaciones de Bodegas Los Toneles, una de las bodegas argentinas con mayor presencia en ese mercado, indicó:
“Es notoria la desaceleración de la compra de vinos en 2014. Nos encontramos con más de medio año transcurrido y, comparado con 2013, se puede observar una clara diferencia”.
El ejecutivo de la bodega de la familia Millán destacó que están realizando acciones de promoción, comunicación y comercialización con el fin de mantener los mismos niveles de venta que el año anterior y seguir fortaleciendo la marca en el mercado chino. De hecho, la empresa ya abrió tres vinotecas bajo su nombre en donde comercializan productos de la bodega.
Para los envíos de vino desde la provincia de Mendoza, el mercado de China, que ha sido visitado tres veces por el gobernador Francisco Pérez, también ha sido esquivo.
Daniel González, gerente de Pro Mendoza, sostuvo que si bien hoy se ve una caída en las exportaciones éstas están directamente ligadas con la política de austeridad impuesta por el gobierno chino.
“Creemos que es un mercado en donde hay que estar presente, con una estrategia de largo plazo. Hoy ese mercado sigue creciendo. De hecho, cuando el vino sea parte de la cultura china, en la medida en que ellos empiecen a tomar un poco más de vino, el crecimiento se va a dar. Hay que esperar. No son estrategias que resulten de un año para el otro pero creemos que hay que estar, ya que los resultados se van a ver”, dijo González.
Los próximos seis
De cara al tramo final de 2014, los bodegueros arman sus propias estrategias pero sin esperar mucho de este mercado.
“Estimo que el estancamiento no va a variar en el segundo semestre. La economía china ha mejorado en el último mes pero no veo vuelta a crecimientos como se vieron en el pasado”, indicó Ortega, al tiempo que destacó que durante la cena de gala que en julio ofreció la Presidenta Cristina Fernández al presidente de China, Xi Jinping, el primer mandatario chino habló sobre el vino argentino, lo que podría traer posibilidades de crecimiento para nuestros vinos.
Para Balbo, las perspectivas son de un crecimiento lento a moderado, pero constante.
“Esto se puede dar, sobre todo si se trabaja en el canal visible o canal de restaurantes, hoteles y vinotecas. El canal de regalos o canal invisible que suele demandar cantidades importantes está por el momento muy enrarecido por nuevas regulaciones del Gobierno”, afirmó Balbo.
Un semestre de malos resultados generales
Las exportaciones de vinos fraccionados, según datos de Caucasia Wine Thinking, tuvieron una retracción del 2,1% en volumen pero prácticamente se mantuvieron en valor, logrando 0,2% de caída.
Dentro de esta categoría el segmento que peor performance mostró fue el vino fraccionado en tetrabrik que logró una variación negativa del 37,4% en valor y del 31,6% en volumen.
En tanto, el vino en botella, mantuvo la pulseada y salió airoso. Es que frente a un escenario de baja, esta categoría logró exportaciones por 361 millones de dólares, dos millones más que el mismo período del año pasado y en volumen mostró un alza del 0,7%.
En tanto, la tendencia para el vino a granel sigue en baja. Así las cosas, en volumen registró una caída del 12%, en tanto, aumentaron los ingresos percibidos por estas operaciones cerrando el semestre con un aumento del 7,8%.
Las que siguen en alza son las exportaciones de espumantes argentinos. En el semestre crecieron 23,1% en valor y 16,6% en volumen.