Rusia acusó ayer a la Armada ucraniana de violar sus aguas territoriales para desatar un conflicto, mientras que Ucrania denunció una embestida contra uno de sus barcos y un ataque armado contra otra de sus naves en el mar Negro, cerca de la península de Crimea, región anexada por Moscú.
El gobierno ucraniano denunció que un barco de la Marina rusa embistió a uno de sus remolcadores que acompañaba a dos buques de guerra pequeños y que sufrió daños en el motor y el casco. Las naves ucranianas viajaban en dirección al puerto de Mariupol, en el Mar de Azov, y, por lo tanto, se acercaban al estrecho de Kerch, el único paso que comunica los dos mares.
"En violación de la libertad de navegación los buques rusos utilizaron ilegalmente la fuerza contra barcos de la Armada ucraniana", denunció la Cancillería ucraniana en un comunicado.
"Valoramos esas acciones agresivas como una violación de la carta fundacional de la ONU y la convención de Naciones Unidas sobre el derecho del mar", puntualizó.
Unas horas después, Ucrania denunció otra agresión, esta vez un disparo contra otro barco militar, que, según informó la Marina de Kiev, causó heridas a un miembro de la tripulación, según la cadena de noticias Al Jazeera.
Rusia, por su parte, lanzó sus propias acusaciones contra Ucrania y no hizo declaraciones sobre las denuncias de Kiev. La dirección de fronteras del Servicio Federal de Seguridad de Crimea denunció que "tres buques de la Armada ucraniana se adentraron ilegalmente en aguas territoriales" rusas y advirtió que esos "barcos maniobran peligrosamente y no se subordinan a las órdenes de las autoridades rusas".
Apuntó además que los tres barcos ucranianos no tenían permiso para pasar por el estrecho de Kerch y se negaron a seguir órdenes de las autoridades rusas en la zona.
Moscú no confirmó si hubo un ataque a una de las naves ucranianas, como denunció el Gobierno ucraniano, pero dispuso el cierre del estrecho de Kerch para los barcos civiles, como informó Alexei Volkov, director de la empresa Puertos Marítimos Crimeos, a medios oficiales rusos al conocerse el incidente con Ucrania.
Desde la anexión, Rusia reclama la soberanía de las aguas territoriales alrededor de la península en medio del tajante rechazo de Ucrania.