Rusia calificó ayer como inadmisible la decisión de Corea del Norte de buscar vías para refrendar jurídicamente su estatus de país nuclear, una posición relevante habida cuenta que Moscú es uno de los principales sostenes políticos de Pyongyang.
Rusia calificó ayer como inadmisible la decisión de Corea del Norte de buscar vías para refrendar jurídicamente su estatus de país nuclear, una posición relevante habida cuenta que Moscú es uno de los principales sostenes políticos de Pyongyang.
"Para Rusia, (...) Estado depositario del Tratado de No Proliferación Nuclear, es absolutamente inadmisible este provocador desprecio de Pyongyang a las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y al régimen de no proliferación", declaró ayer el portavoz de la diplomacia rusa, Alexandr Lukashévich.
El diplomático ruso comentó así la reciente decisión del Partido de los Trabajadores de Corea del Norte de buscar vías jurídicas para refrendar el estatus de potencia nuclear, informó la agencia de noticias EFE.
Advirtió de que hechos como estos "complican gravemente, si no cierran prácticamente, las perspectivas de reanudación de la conversaciones a seis bandas para el arreglo del problema nuclear en la península de Corea".
Lukashévich subrayó que el arreglo en esa región pasa necesariamente por la aplicación de nuevos esfuerzos político-diplomáticos, y no por una escalada de actividad militar.
"Esta es una responsabilidad y tarea comunes de todos los países presentes en el área", agregó.