La despampanante joven marroquí “Ruby robacorazones”, fugada de un centro de menores y contratada para las tórridas fiestas privadas del entonces jefe de gobierno Silvio Berlusconi, es la chica que desde hace dos años pone en tela de juicio al multimillonario político italiano.
“Ruby robacorazones”, cuyo verdadero nombre es Karima El Mahroug, quien llegó en noviembre de 2011 a ser mayor de edad, según la fiscalía de Milán, fue pagada por el primer ministro italiano por los servicios sexuales prestados cuando era menor de edad.
Ruby “pasó varias noches en la residencia privada de Arcore entre febrero y mayo del 2010”, cuando era menor de edad, según el tribunal, que siguió los rastros de su teléfono móvil y anexó numerosas pruebas en el pedido de juicio.
“Me llamó y me dijo: 'Ruby', te cubriré de oro, te daré el dinero que quieras, lo importante es que no cuentes nada”, sostuvo la chica marroquí en una de las conversaciones grabadas por la fiscalía, en las que asegura que le pidió a Berlusconi “cinco millones” por su silencio.
Una confesión que la joven bailarina, ahora casada con el dueño de una discoteca veinte años mayor y madre de Sofia, una niña de un año y medio, desmintió cuando compareció el pasado 17 de mayo en el tribunal para decir que “nunca había tenido relaciones sexuales” con el magnate.