Las revelaciones del ex agente contratado por la CIA Edward Snowden sobre las vigilancias e interferencias de las comunicaciones de celulares e internet por parte de la Agencia de Seguridad Nacional, desnudaron el enorme aparato secreto de seguridad armado por Bush y mantenido por Obama.
Un escándalo que no sólo tiene graves consecuencias para las libertades individuales dentro de Estados Unidos sino que amenaza con reavivar la ciberguerra fría que el Pentágono mantiene con China.
Snowden, que permanece oculto en Hong Kong, reveló que en los últimos meses se realizaron 61.000 ataques informáticos contra objetivos chinos. Hasta ahora, era el aparato de seguridad estadounidense el que se quejaba de lo propio.
Había denunciado ataques coordinados contra objetivos políticos y económicos de Washington que habrían costado al país 300.000 millones de dólares, sólo el último año, en secretos comerciales y propiedades intelectuales robadas.
Los ataques y el espionaje informático se convirtieron en la principal preocupación de las agencias de inteligencia estadounidenses por encima del terrorismo internacional. El ex secretario de Defensa León Panetta había dicho que un ataque masivo contra las redes informáticas “podría convertirse en el próximo Pearl Harbour”.
Y el director de la Oficina de Inteligencia Nacional, James Clapper, aseguró ante un comité del Congreso que la tecnología informática evoluciona a una velocidad que es muy difícil que los expertos en seguridad puedan detener todos los ataques cibernéticos provenientes del exterior.
El director del FBI, Robert Mueller, anunció el jueves que se abrió una investigación criminal contra Edward Snowden, el joven de 29 años que trabajaba para una de las grandes empresas contratistas de seguridad en Hawai y que la semana pasada decidió revelar a dos diarios internacionales la existencia del enorme aparato secreto de vigilancia del gobierno.
Luego de conocerse que EEUU quiere repatriar a Snowden para enjuiciarlo, uno de los diarios más populares de China, respaldado por el Partido Comunista, exhortó ayer a los dirigentes chinos a obtener más información de Snowden en lugar de repatriarlo, ya que, dijo, sus revelaciones sobre los programas de vigilancia de EEUU son de relevancia para China.
El Global Times dijo en su editorial, que se publicó en las ediciones en chino e inglés, que Snowden podría brindar datos de inteligencia que ayudarían a China a actualizar su comprensión del ciberespacio y mejorar su posición en negociaciones con Washington.
“Snowden tomó la iniciativa para exponer los ataques del gobierno de Estados Unidos contra las redes informáticas de Hong Kong y China continental. Esto es de relevancia para los intereses nacionales de China”, dice el comentario.
“Quizá tiene más evidencia. El gobierno chino debería dejarlo hablar y, de acuerdo a si la información es pública, usarla como evidencia para negociar con Estados Unidos de manera abierta o en privado”. El diario dijo que el gobierno chino no sólo debería considerar las relaciones de Pekín con EEUU, sino también la opinión pública nacional, la cual de acuerdo con el diario estaría descontenta si Snowden es repatriado.
“Nos hemos enterado de la agresividad de Estados Unidos en el ciberespacio, nos hemos enterado de que nueve compañías de internet han ayudado al gobierno de Estados Unidos en subcontratación de espionaje”, dijo el periódico, conocido por su línea nacionalista.
“Nos hemos enterado de su hipocresía al decir una cosa y hacer otra”. “China es una potencia en ascenso, y merece respeto de Estados Unidos en correspondencia'', dijo.
Algunos expertos han dicho que es improbable que China use a Snowden contra EEUU, dados los recientes esfuerzos por mejorar las relaciones bilaterales y la visita que hizo el presidente chino Xi Jinping a Barack Obama el fin de semana.