16 de diciembre de 2013 - 00:43

Los restos de Mandela ya descansan en su tierra más querida

El primer presidente negro de Sudáfrica y Nobel de la Paz fue enterrado tras una ceremonia privada en un camposanto de Qunu, la aldea en donde pasó su infancia.

Los restos del ex presidente de Sudáfrica, Nelson Mandela, ya descansan en su amada tierra de Qunu, la aldea donde creció y que desde ahora lo albergará para siempre junto a sus tres hijos Thembekile, Makgato y Makaziwe, también fallecidos.

La ceremonia se produjo a mediodía, tal como exige la tradición de la tribu xhosa a la que pertenecía y tras la misma, se realizó una ceremonia fúnebre xhosa.

Veintiuna salvas y el paso de una escuadrilla de aviones militares saludaron el traslado de Mandela al lugar donde fue enterrado, en Qunu, en la provincia de Cabo.

Los funerales y el traslado al camposanto, en la hacienda de la familia Mandela, tuvo carácter de Estado: el féretro estuvo envuelto en la bandera sudafricana y custodiado por militares.

Antes, se celebró un funeral en una gran carpa en la hacienda Mandela al que estaban invitadas 4.500 personas. Un gran retrato suyo presidía el estrado, y a sus pies 95 velas estaban dispuestas en dos filas, en forma de media luna.

En la ceremonia se interpretó el himno nacional y las canciones "Lizalis idinga khalo" ("Cumple tu promesa") y "Jerusalem likhaya lami".

Entre los asistentes estuvo finalmente el arzobispo y nobel de la paz Desmond Tutu, viejo amigo de Mandela, que el sábado decía no haber sido invitado, la viuda Graça Machel y su segunda esposa, Winnie Mandela.

También asistieron el activista y reverendo estadounidense Jesse Jackson, el magnate británico Richard Branson, el ex primer ministro francés Lionel Jospin, el político norirlandés Gerry Adams, la presentadora de televisión estadounidense Oprah Winfrey y los actores Forrest Whitaker e Idris Elba, que encarnó a Mandela en la gran pantalla.

El líder sudafricano, muerto el 5 de diciembre a los 95 años, fue enterrado después del funeral en una ceremonia íntima que se celebra bajo el rito de la etnia xhosa, que incluyó el sacrificio de un buey.

La familia, amigos, viejos camaradas de lucha, militares y líderes tribales asistieron a la sepultura. En total, unas 450 personas entre las que estaban Branson, Tutu y Winfrey.

En todo el país se instalaron decenas de pantallas gigantes para seguir las honras.

Pascal Moloi, de 52 años, había llegado desde Johannesburgo recorriendo diez horas de viaje para verlo en Qunu.

"Desde que murió, he querido recorrer este viaje con él", explicó con el hermoso valle de Qunu al fondo. Moloi dijo que prefería estar con la gente que con los dignatarios en la carpa.

"Queríamos estar aquí, con la gente que vive aquí", explicó con el hermoso valle de Qunu tras él".

Volver a la patria chica

Hace casi 90 años el niño Nelson Mandela correteaba por las calles y el paisaje verde y ondulado de Qunu en el que descansará este domingo. Rolihlahla Mandela, su nombre original, vivió ahí hasta los 9 años, muy cerca del lugar donde había nacido, Mvezo.

"El pueblo de Qunu estaba situado en un valle verde, estrecho [...] Allí no vivían más que unos pocos cientos de personas", explica Mandela en sus memorias, "El largo camino hacia la libertad".

Cuando Mandela era niño, le asignaron un nombre europeo en la escuela. Le llamaron Nelson, "quizás tuvo algo que ver con el gran almirante inglés", decía Mandela. Pero Mandela nunca olvidó Qunu y volvió y se construyó una casa en cuya tierra fue enterrado.

"Qunu era todo lo que conocía y lo amaba del modo incondicional en que un niño ama su primera casa".

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