A veces, si se requiere de una grieta emocional, muchos trovadores necesitan asomarse al vértigo de un profundo acantilado. Muchos están esperando ese pánico y algunos simplemente se dejan caer.
A veces, si se requiere de una grieta emocional, muchos trovadores necesitan asomarse al vértigo de un profundo acantilado. Muchos están esperando ese pánico y algunos simplemente se dejan caer.
Este empujón lo quiso dar el trovador platense Gastón Massenzio en el proceso creativo de su nueva placa "La presencia", que representa hasta la fecha lo que él define como su segunda bisagra creativa. (La primera había sido un exorcizador tributo a su cantautor preferido, el estadounidense Elliott Smith).
"Si hay una atmósfera como de thriller, de película negra, está claro que lo busqué al propósito. Hay una especie de oscuridad resplandeciente en el sonido y los relatos. Es un cd muy identitario y el resultado de una búsqueda, de una inquietud de evolución", lo definió el mismo Gastón, a unas horas de acomodarse con su guitarra en el escenario del Café Soul.
Lanzado por el sello independiente Fuego Amigo (casa de los locales Limón, Mi Amigo Invencible, El Príncipe Idiota), "La presencia" imprime un entramado de texturas en nueve estados de ánimo que recuerda cierta alegoría neogótica de los 90 (con algo de Tom Yorke y banda de sonido de filme noir) y en la que "Humo", "Cima" y "Máscaras" se palpitan sus picos emocionales y cierto romanticismo.
"Las canciones ya estaban hechas pero adquirieron más volumen instrumental con los invitados que fue sumando la productora Lucy Patané, que incorporó al notable guitarrista Fernando Kabusacki, la artista de arte sonoro marplatense Mene Savasta Alsina, el teclado del rosarino Pol Nada, entre otros", definió Gastón, un combo de exquisitos paisanos indie que ambos, el intérprete y Pantané, han conseguido reunir para estos lujosos arreglos.
"La presencia" fue lanzado en octubre del año pasado y se ha venido acercando de a poco a diferentes públicos, primero en Berlín y Madrid, y luego por varias capitales argentinas, a la espera de una presentación con más marquesinas agendada para abril en Capital Federal.
Mientras que, en simultáneo, Massenzio también comparte los proyectos como guitarrista de la banda Les Inestables y es tecladista y corista de Maxi Trusso.
"Por ahora lo vengo mostrando en formato acústico, con mi voz y la guitarra. Si bien también me gusta salir con banda, todo depende de las ganas que tenga. Ahora prefiero la viola. Después veré", admitió.
Si bien Gastón hace años que vive en Capital Federal, él nació en La Plata, una ciudad que ostenta una particular visión de la música de autor que la diferencia, en poesía y envoltura sonora, al espaciado territorio del folk indie nacional. El mismo Gastón ha reconocido aquella identidad platense como una singularidad auténtica, citando el repertorio actual de Santiago Motorizado y Antolín, entre otros fabuladores urbanos.
"La canción se transformó luego de la tragedia de Cromañón. Se cerraron las posibilidades de actuar con banda eléctrica y el acústico se introdujo como una posibilidad para seguir tocando en pequeños auditorios. Pero creo que el desenchufe ahora se está compartiendo con el regreso de la banda power trío. Ambos estados están conviviendo otra vez. Este cruce lo veo desde hace un par de años", describió.
La canción, con ese refrescante influjo de laboratorio que experimentó en esta última década, fue sin duda el hontanal del sismo indie en el que se acomodaron geográficamente una hermandad de músicos veinteañeros emergentes.
Gastón es de esa generación y se adaptó a mutarla, sobreviviéndola de un electro pop hacia la cruda de rasguido y conseguir al mismo tiempo un viaje introspectivo y de autoconocimiento. Una propia road movie.
Y el cantautor lo ha dejado claro en sus dos primeros LP, más electrónicos ("Lapsus" de 2013 y "Otra Luz" de 2014) y se ha agrietado de forma impresionista con "La presencia", que salvando las canciones "Landnámabók" y "Spleen", resumen el contenido de todas esas emociones que necesitaban volumen y paisajes y que ha firmado con nombre y apellido, grabando voces, guitarras acústicas, españolas, eléctricas, piano y bajo eléctrico.
Gastón Massenzio tocará acompañado con otros amigos locales; el dúo Aterrizan Canciones, el proyecto que están llevando en paralelo a otros, el guitarrista y vocalista Matías Morales y el baterista Adrián Tivani. Un envase de sonidos minimalistas y alternativos, "simples de montaña", lo definen, con temas como "Lluvia azul", "Corazón analógico", "Tarde verde", "Sepia".

Ficha
Gastón Massenzio + Aterrizan Canciones.
Día: sábado 9 de enero.
Hora: 21.
En: Café Soul (Pedro Molina 221).