El ministro chipriota de Finanzas, que hasta 2012 fue presidente del Banco Laiki, ahora en proceso de liquidación, dimitió ayer tras la puesta en marcha de una comisión encargada de determinar responsabilidades en la crisis bancaria que derrumbó la economía de este país de la Eurozona.
Michalis Sarris explicó su dimisión por su condición de presidente hasta agosto de 2012 del Laiki, banco que sera liquidado en el marco del plan de rescate económico acordado a la isla por sus acreedores internacionales. Sarris será reemplazado por el ministro de Trabajo, Haris Georgiadis.
El ministro dimisionario explicó su decisión porque tendrá que colaborar con la investigación para determinar las causas de la crisis bancaria durante el período en que dirigió el Banco Laiki, el segundo mayor del país. La renuncia fue aceptada por el presidente chipriota Nicos Anastasiadis, que agradeció en un comunicado los "preciosos servicios" prestados por Sarris, y aseguró que su decisión de dimitir tiene como objetivo "facilitar el trabajo de la comisión de investigación".
Anastasiadis, presidente desde febrero, había asegurado que la investigación sobre todos los escándalos relacionados con la tormenta financiera llegaría a todos los niveles, incluida su familia y su propia persona.
El gobierno nombró la semana pasada una comisión de investigación compuesta de tres ex jueces de la Corte Suprema, George Pikkis, Panayiotis Kallis y Yiannakis Constantinides.
Durante una ceremonia de juramento de los jueces, previa a la dimisión de Sarris, el presidente Anastasiadis lamentó que "una serie actos y lagunas de parte de quienes están al cargo de la gestión de la economía y del sistema bancario hayan conducido al país al borde de la quiebra, a la disolución de uno de los mayores bancos y a la pérdida de miles de millones en depósitos".