El Senado estadounidense aprobó ayer una histórica reforma migratoria postulada por el presidente Barack Obama, que llevaría a la legalización de 11 millones de indocumentados y un endurecimiento inédito de la frontera con México.
El Senado estadounidense aprobó ayer una histórica reforma migratoria postulada por el presidente Barack Obama, que llevaría a la legalización de 11 millones de indocumentados y un endurecimiento inédito de la frontera con México.
Con 68 votos a favor y 32 en contra de 100 senadores, la Cámara alta dio el visto bueno a un proyecto que supone la reforma más importante del sistema de inmigración en un cuarto de siglo en Estados Unidos.