El cardenal brasileño Claudio Hummes, amigo del Papa Francisco y del ex presidente Lula da Silva, dijo que es "muy bueno" que la sociedad se exprese en las calles y criticó la violencia, mientras la Iglesia afirmó que la visita del pontífice a Río de Janeiro en menos de un mes, no sufrirá modificaciones. "Aquellos que no se sienten escuchados necesitan ir a las calles, estamos presenciando una realidad muy bonita" declaró el cardenal Hummes.
El prelado criticó la violencia de quienes quieren sacar "ventaja" de los actos multitudinarios, pero opinó que, al final de cuentas, las protestas son "eficaces (porque) la sociedad logró expresarse y está obteniendo muchas victorias, eso es muy bueno".
Por otra parte, y a pesar de los disturbios en Río de Janeiro, el sacerdote Antonio Dias, vicepresidente de la Jornada Mundial de la Juventud, afirmó que "nada cambia en cuanto al programa" de actividades del Santo Padre.
"En cuanto a la seguridad del Papa, el gobierno" aseguro que está absolutamente garantizada y que montará de un dispositivo para que las manifestaciones "no afecten a la Jornada que es una manifestación de paz y armonía", dijo el religioso.
En tanto, el cardenal sostuvo que "internet, las redes sociales, permiten al pueblo la posibilidad de autoconvocarse sin la necesidad de líderes o de sindicatos, por eso estas protestas son sin líderes fuertes o permanentes".