El presidente Vladimir Putin prometió ayer la “completa eliminación” del extremismo islámico en Rusia, en sus primeros comentarios públicos luego de dos atentados suicidas que en los últimos dos días dejaron 34 muertos en la ciudad de Volgogrado y pusieron al país en alerta máxima.
“Continuaremos la lucha contra los terroristas de manera segura, despiadada y consecuente hasta su completa eliminación”, afirmó Putin en un mensaje televisivo a la nación emitido a la noche como felicitación por las fiestas.
Los atentados, atribuidos a islamistas radicales del Cáucaso Norte a los que combate desde hace años, generaron temor a que los extremistas hayan iniciado una campaña de ataques que podría extenderse hasta los Juegos Olímpicos de Invierno que el país organizará en Sochi.