El príncipe Guillermo no es de los que se sienta tranquilo a esperar la llegada, así que mejor fue a jugar polo.
El príncipe Guillermo no es de los que se sienta tranquilo a esperar la llegada, así que mejor fue a jugar polo.
Pese a la tensa espera del bebé, el príncipe disfrutó ayer de un partido de polo con su hermano, el príncipe Enrique, en un match a beneficio del Club de Polo Cirencester Park, a 160 kilómetros de la capital.
Guillermo parecía relajado y fue visto mientras saludaba a los pobladores locales que fueron a su encuentro.
Cuando se produzca el nacimiento, el acontecimiento se anunciará en un boletín escrito que se colocará en un caballete de madera frente al Palacio de Buckingham.