Cinco empleados de una empresa italiana de cruceros fueron sentenciados tras ser hallados culpables de homicidio involuntario por negligencia en el naufragio del Costa Concordia que mató a 32 personas, recibiendo penas menores a tres años de prisión que abogados de víctimas y sobrevivientes consideraron excesivamente indulgentes.
El fallo de culpabilidad por múltiples cargos de homicidio involuntario y negligencia fue el primero en el caso del naufragio del crucero que llevaba más de 4.000 viajeros (17 de ellos argentinos) y tripulantes cuando zozobró cerca de la costa toscana en enero del 2012.
Al capitán de la nave, el único acusado que sigue en juicio, se le impidió llegar a un acuerdo de culpabilidad con la fiscalía y está siendo juzgado por separado. Encara hasta 20 años de cárcel, de ser culpado por homicidio involuntario, causar el naufragio y abandonar la nave.
Ayer, los abogados que representan a las 32 víctimas del naufragio dijeron que las sentencias de culpabilidad negociada -una fracción de la pena que suele imponerse en este tipo de casos- eran inadecuadas dada la gravedad del desastre.
“Parece una sentencia por construcción ilegal, es una vergüenza”, dijo el letrado Massimiliano Gabrielli.
Los cinco empleados de la empresa Costa Crociere Spa fueron acusados en sus respectivos cometidos en la maniobra náutica que puso en peligro la nave, la evacuación y la respuesta a la emergencia. La pena mayor, de dos años y 10 meses de cárcel, fue para el coordinador de crisis de la firma.