Celebrando los viejos lazos entre las dos naciones, el presidente francés Francois Hollande y su anfitrión Barack Obama recorrieron ayer una pintoresca propiedad en Virginia que perteneció al ex mandatario Thomas Jefferson, un afamado francófilo. La inusual salida de Obama con un líder extranjero inició dos días de eventos por la visita de Estado de Hollande a Estados Unidos.
