20 de enero de 2026 - 16:25

Una cocina limpia y desinfectada: cuál es el único producto que necesitas para lograrlo

Especialistas en limpieza y desinfección de superficies destacan esta alternativa simple, accesible y cada vez más popular para el hogar.

Las mesadas de la cocina concentran una intensa actividad diaria debido al contacto permanente con alimentos, líquidos y utensilios. Esa exposición constante favorece la acumulación de grasa, restos orgánicos y microorganismos que no siempre desaparecen con una limpieza superficial. Convertir el vinagre blanco es un producto método para limpiar y desinfectar la mesada sin detergente ni lavandina.

vinagre blanco

Por qué conviene usar el vinagre par ala limpieza de la cocina

El vinagre blanco contiene ácido acético, un componente con propiedades antibacterianas reconocidas por distintos estudios científicos.

- Investigaciones señalan que este ácido contribuye a reducir la presencia de bacterias en superficies de uso cotidiano.

- En la cocina, su acción resulta especialmente valorada porque combina limpieza y desinfección sin afectar materiales habituales como granito, acero inoxidable o superficies sintéticas.

Vinagre y bicarbonato

Materiales necesarios

- Vinagre blanco: actúa como agente desinfectante gracias a su contenido de ácido acético y permite eliminar bacterias y olores sin dañar la superficie.

- Agua potable: se utiliza para diluir el vinagre y reducir su acidez sin perder efectividad.

- Rociador o pulverizador: facilita una aplicación pareja sobre toda la mesada y evita el exceso de producto.

- Paño limpio de microfibra o algodón: sirve para limpiar, arrastrar la suciedad y distribuir la mezcla sin rayar.

- Esponja suave: alternativa al paño para zonas con grasa adherida, siempre sin superficie abrasiva.

- Trapo seco: necesario para retirar la humedad final y evitar marcas o restos de líquido.

limpieza de alacena

Paso a paso detallado

- Retirar todos los objetos de la mesada, como utensilios, electrodomésticos pequeños y recipientes, para dejar la superficie completamente libre.

- Eliminar migas, restos de comida y suciedad visible con un paño seco o una espátula plástica si fuera necesario.

- Preparar la mezcla colocando partes iguales de vinagre blanco y agua dentro del rociador. Agitar suavemente para que ambos líquidos se integren.

- Pulverizar la solución sobre toda la mesada, cubriendo especialmente las zonas donde se manipulan alimentos o se acumula grasa.

- Dejar actuar la mezcla durante entre tres y cinco minutos para que el ácido acético cumpla su función desinfectante.

- Pasar un paño limpio o una esponja suave con movimientos firmes y parejos, prestando atención a esquinas, bordes y uniones.

- Si hay suciedad persistente, repetir la aplicación puntual y frotar suavemente hasta desprenderla.

- Retirar el excedente de humedad con un trapo seco, asegurándose de no dejar restos de líquido sobre la superficie.

- Ventilar el ambiente durante unos minutos para disipar el olor característico del vinagre.

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