El reciente descubrimiento de un insecto palo gigante en Australia despertó el interés de expertos en animales, biólogos y amantes de la naturaleza. Se trata de una especie única, que marca un nuevo hito en el mundo de los insectos.
Acrophylla alta fue hallado en las selvas de Queensland, en Australia, y su tamaño sorprende incluso a los especialistas de animales.
El reciente descubrimiento de un insecto palo gigante en Australia despertó el interés de expertos en animales, biólogos y amantes de la naturaleza. Se trata de una especie única, que marca un nuevo hito en el mundo de los insectos.
El hallazgo tuvo lugar en agosto de 2025 y se considera uno de los más llamativos en lo que va del año por su dimensión y peso.
La especie fue bautizada Acrophylla alta y fue registrada formalmente por investigadores de la Universidad James Cook.
Este insecto palo, hallado en las selvas tropicales de gran altitud del norte de Queensland, alcanza un largo de hasta 40 centímetros y pesa cerca de 44 gramos, lo que lo convierte en el insecto palo más pesado jamás documentado en territorio australiano.
Aunque no es el más largo del mundo, su estructura robusta lo destaca como una rareza dentro de su grupo.
El entorno donde fue encontrado —una zona entre los 500 y 1200 metros sobre el nivel del mar— es fresco, húmedo y de difícil acceso, lo que podría explicar por qué esta especie permaneció tanto tiempo oculta.
Según las hipótesis planteadas en el estudio, el notable tamaño de la Acrophylla alta tendría relación directa con su hábitat.
Las zonas de gran altitud tienden a ser más frías, y el tamaño corporal mayor ayudaría a conservar el calor, una característica que se alinea con la Regla de Bergmann, una ley ecológica ampliamente aceptada en la biología de vertebrados y que también puede aplicarse a ciertos invertebrados.
Este caso muestra cómo los factores climáticos influyen directamente en la evolución y adaptación de las especies.
Además, los especialistas señalaron que la visibilidad del insecto es limitada y que solo logran observarlo cuando es derribado por aves o tormentas, lo que también dificulta su detección.
La descripción científica del insecto fue publicada en junio de 2024 en la revista especializada Zootaxa.
El equipo de trabajo liderado por Angus Emmott describió a la Acrophylla alta como una especie “espectacular y única”, destacando su solidez estructural como uno de los elementos más sorprendentes.