El presidente del Instituto de Investigación sobre Inteligencia de Máquinas, Nate Soares, tomó la decisión de suspender todos sus aportes previsionales al considerar que la humanidad enfrenta un riesgo real de extinción en los próximos diez años debido al avance acelerado de la inteligencia artificial.
El especialista reveló su postura financiera durante una entrevista concedida al director ejecutivo de The Atlantic, Nicholas Thompson, para la serie audiovisual dedicada a los desarrollos tecnológicos. Con doce años de trayectoria en la alineación de sistemas computacionales, el profesional con pasado en Google y Microsoft explicó el motivo de su resolución.
¿Por qué un experto en IA dejó de ahorrar para su jubilación?
Durante la conversación, el investigador confirmó que mantiene inactivo su fondo de retiro desde hace una década. “Yo no ahorro para mi jubilación ahora. Tengo un plan 401(k) de cuando trabajaba en Google, pero no he depositado ni un solo dólar desde hace diez años”, declaró Soares al detallar la falta de incentivos económicos ante el escenario proyectado.
Según el autor del libro titulado “Si alguien lo construye, todos mueren”, la mayor amenaza no reside en una hostilidad activa hacia los seres humanos, sino en la indiferencia absoluta de los algoritmos. El experto remarcó que las personas podrían transformarse en obstáculos para los objetivos de una superinteligencia si intentan apagar sus servidores o crear herramientas competidoras.
En ese sentido, el especialista redefinió el verdadero punto crítico del desarrollo tecnológico actual. “Desde mi perspectiva, la verdadera pregunta no es cómo nos mata, sino cómo se vuelve autosuficiente”, afirmó Soares al advertir que la dependencia del mantenimiento humano desaparecerá apenas la tecnología logre administrar su propia economía automatizada.
¿Se puede frenar la carrera de la inteligencia artificial?
Para ilustrar la dificultad de prever el desenlace exacto del avance computacional, el titular del instituto comparó el escenario global con una partida contra el campeón mundial Magnus Carlsen. Bajo esa analogía, el investigador argumentó que no resulta necesario identificar cuál pieza ejecutará el jaque mate para comprender que la posición sobre el tablero es desfavorable.
A pesar de su decisión financiera, el especialista aclaró que el desenlace fatal todavía no es inevitable. “Pienso que no estaremos vivos dentro de 10 años. Aunque no creo que sea inevitable. Creo que absolutamente aún podríamos detener esta carrera hacia un tipo de inteligencia artificial extremadamente peligrosa”, sostuvo Soares al plantear la urgencia de regular los desarrollos de alto riesgo.
Las advertencias sobre los peligros existenciales de la tecnología sumaron renuncias recientes en firmas como Anthropic y pronunciamientos de figuras históricas como Geoffrey Hinton. La postura extrema de suspender las previsiones presupuestarias de retiro expone el nivel de incertidumbre que domina a los principales científicos del sector.