Cinco objetos comunes del hogar pueden interferir el wifi y provocar cortes, baja velocidad y mala señal en toda la casa.
Si el wifi es lento en tu hogar u oficina, el problema muchas veces no es la empresa, sino la ubicación del router . Algunos objetos cotidianos interfieren la señal y reducen velocidad y estabilidad. En esta guía se explica cuáles evitar y cómo mejorar la conexión.
Electrodomésticos grandes y metálicos Heladeras, lavarropas y hornos generan interferencias electromagnéticas que afectan la señal wifi. El metal actúa como barrera y debilita la transmisión, sobre todo en departamentos pequeños. Nunca apoyes el router sobre estos equipos ni lo ubiques detrás de ellos. Microondas y televisores El microondas opera en la misma frecuencia que muchas redes wifi domésticas (2,4 GHz). Cada vez que se usa, puede provocar cortes temporales o caídas de velocidad. Los televisores grandes también bloquean la señal si el router queda justo detrás.
Espejos, peceras y superficies con agua El agua absorbe las ondas de radio y reduce notablemente el alcance del wifi. Peceras, jarrones grandes y hasta paredes con cañerías afectan la cobertura. Los espejos, además, reflejan la señal y generan zonas muertas en la casa. Teléfonos inalámbricos y dispositivos viejos Los teléfonos inalámbricos antiguos emiten en 2,4 GHz , igual que muchos routers. Esto genera interferencias constantes y baja estabilidad de conexión. También algunos baby monitors y cámaras viejas afectan el rendimiento. Muebles cerrados y rincones bajos Colocar el router dentro de un mueble o en el piso es un error muy común . Las señales wifi se expanden mejor desde zonas altas y abiertas . Un estante elevado y centrado suele ser la mejor ubicación. Además de alejarlo de estos objetos, conviene revisar el canal wifi y actualizar el firmware.
Si tu casa es grande, un sistema mesh puede mejorar notablemente la cobertura.
Pequeños cambios de ubicación suelen generar mejoras inmediatas en velocidad y estabilidad.