En una época donde todo envejece rápido, desde un celular hasta una computadora, pocos saben que esos dispositivos que se acumulan en un cajón pueden valer mucho más de lo que imaginamos. Oro, plata, cobre y aluminio: todo eso está escondido en lo que muchos consideran basura.
Farid Nallim, CEO y cofundador de Reciclarg | Recycling Technology, empresa mendocina especializada en reciclaje electrónico y minería urbana, explica claro cómo se puede obtener miligramos de oro con placas base de dispositivos electrónicos: "Suena loco, pero es totalmente real”.
¿Qué dispositivos tienen metales valiosos?
No todos los electrónicos valen lo mismo, y según Nallim, “generalmente, los celulares tienen más metales preciosos. Después vienen los servidores, las plaquetas de comunicación (los viejos equipos de telefonía), los discos rígidos antiguos y los microprocesadores. Esos son los que más material tienen”.
Una tonelada de plaquetas de celulares puede contener hasta 300 gramos de oro, un número impactante si se tiene en cuenta que millones de dispositivos se descartan cada año sin ningún tipo de tratamiento.
¿Qué se puede recuperar además del oro?
“Oro, plata y platino son los tres grandes metales preciosos que se recuperan. También una gran proporción de cobre, que si bien no es un metal precioso, es importantísimo. Y también se recupera mucho aluminio”, detalló Nallim.
Pero además, hay un metal que es casi invisible y muy buscado: el cobalto, presente en muchos celulares y considerado “el oro negro” por su altísimo valor y el drama ambiental y humano que implica su extracción en otras partes del mundo, como África.
¿Cómo se recuperan esos metales?
En la planta de Reciclarg, ubicada en Mendoza, se procesan alrededor de 10.000 kilos de residuos electrónicos por mes. Allí no se funden metales, sino que se separan y clasifican las distintas partes para su posterior tratamiento en refinerías especializadas.
“Lo que hacemos es separar las plaquetas por tipo: de celular, de disco rígido, de monitor, de tablet. Luego, eso se manda a refinerías, donde según la calidad del material se determina cuánto oro, plata o platino se puede recuperar”, explicó.
El refinamiento no se realiza en Argentina: “La única tecnología efectiva para recuperar metales preciosos sigue siendo el refinamiento. Estas refinerías de alta complejidad están en Europa, Asia, Estados Unidos y Canadá”, agregó.
¿Qué es Reciclarg?
Reciclarg | Recycling Technology es una empresa mendocina de triple impacto que lleva más de 14 años dedicada al tratamiento responsable de residuos eléctricos y electrónicos.
Con un enfoque que combina el cuidado del ambiente, la generación de empleo y la sostenibilidad económica, la firma separa, clasifica y trata residuos electrónicos para recuperar materiales valiosos y evitar que terminen contaminando el planeta.
Como dijo su co-fundador: “Somos los únicos productores de cobre en Mendoza. Parece poco, pero pensá cuánta tierra tenés que remover, cuánto tenés que fundir para obtener eso en una mina tradicional”.
¿Es sustentable este proceso?
Reciclarg forma parte de una corriente llamada minería urbana, que busca extraer recursos valiosos de los residuos tecnológicos sin dañar el ambiente. “Se puede recuperar hasta un 95% del material de los dispositivos electrónicos”, aseguró Nallim.
Ese 95% incluye plásticos, vidrios, metales ferrosos y no ferrosos, y metales preciosos. El 5% restante son materiales inertes que no contaminan. Y hay un dato clave: “El reciclaje electrónico tiene una huella de carbono muy baja. Se estima en un 3%, lo que es clave en la mitigación del cambio climático”.
Para Farid Nallim, lo más importante es que las personas entiendan que tirar un dispositivo electrónico no es una opción responsable. “La tasa de recuperación es muy baja, porque se tira muchísimo más de lo que se recupera”, lamentó.
Por eso, su recomendación es simple: “Guardalos, no los tires. Juntalos en tu casa y acercalos a un Punto Limpio o a alguna organización que los gestione bien”. Y remarcó: “Ese dispositivo que vos pensás que no sirve, puede tener oro, cobre o aluminio que se puede recuperar. Y si no se recupera, contamina”.
Además del impacto ambiental, Reciclarg tiene impacto social y económico. “Trabajamos con personas cognitivamente divergentes. Armamos un círculo virtuoso, con impacto social, ambiental y económico”.