Las botellas de plástico vacías pueden convertirse en macetas con forma de animales, personajes o pequeñas caritas. La base del envase funciona como recipiente y la parte superior puede aprovecharse para recortar orejas, coronas o diferentes accesorios. La propuesta permite reutilizar un objeto cotidiano y crear un contenedor liviano y personalizable.
Puede utilizarse con suculentas, cactus pequeños, plantines o hierbas de crecimiento limitado.
Antes de comenzar hay que lavar la botella, retirar la etiqueta y dejarla secar completamente. No deben reutilizarse envases que hayan contenido productos químicos, combustibles, pesticidas o limpiadores peligrosos.
Materiales necesarios
- Una botella plástica limpia.
- Marcador permanente.
- Tijera resistente o cúter.
- Pintura acrílica.
- Pinceles.
- Clavo grueso, punzón o herramienta para perforar.
- Papel de lija fino.
- Cinta adhesiva, goma eva o fieltro.
- Sustrato para macetas.
- Una planta pequeña.
- Piedritas decorativas, opcionales.
El corte con cúter y las perforaciones deben ser realizados por una persona adulta, especialmente cuando la actividad se comparte con chicos.
Cómo hacer una maceta con carita paso a paso
- Dibujá una línea alrededor de la botella a unos 10 o 12 centímetros de la base.
- Marcá en la parte superior dos orejas triangulares, redondeadas o alargadas, según el personaje elegido.
- Realizá un pequeño corte inicial con el cúter y continuá con la tijera.
- Repasá el borde con papel de lija fino para eliminar puntas irregulares.
- Cubrí las zonas que todavía resulten filosas con cinta, goma eva o una tira de fieltro.
- Perforá entre tres y cinco agujeros pequeños en la base.
- Aplicá una primera capa de pintura acrílica sobre el exterior.
- Dejá secar y agregá una segunda capa si el plástico continúa transparentándose.
- Dibujá los ojos, la nariz, la boca, los bigotes o las mejillas.
- Colocá el sustrato y trasplantá una especie de tamaño adecuado.
Los agujeros inferiores permiten que el exceso de agua salga y ayudan a evitar la pudrición de las raíces. Las guías de jardinería recomiendan que los recipientes para plantas tengan drenaje, especialmente en cactus y suculentas.
Tres diseños fáciles para probar
Para crear un gatito, recortá dos orejas triangulares y pintá bigotes finos a cada lado de la nariz.
La versión de oso necesita orejas redondeadas y un hocico ovalado en un tono diferente. También puede agregarse una pequeña lengua o mejillas rosadas.
Para una maceta con forma de conejo, dejá dos orejas largas y pegá un pequeño pompón en la parte posterior. Si quedará al aire libre, conviene evitar algodón o materiales que absorban agua.
Las caritas deben pintarse únicamente sobre el exterior. Así se evita que la pintura tenga contacto directo con el sustrato y las raíces.
Qué plantas conviene colocar
Las botellas pequeñas funcionan mejor con especies que no necesitan demasiado espacio:
- Suculentas.
- Cactus pequeños.
- Plantines de flores.
- Cebollín.
- Perejil joven.
- Menta en sus primeras etapas.
- Plantas aromáticas antes del trasplante definitivo.
Los cactus y las suculentas necesitan un sustrato poroso y riegos espaciados. Un recipiente pequeño y sin drenaje puede acumular agua con rapidez y dañar la planta.
Cómo hacer una versión colgante
Antes de colocar la tierra, realizá dos perforaciones enfrentadas cerca del borde superior. Pasá una cuerda resistente y hacé varios nudos internos.
El peso del sustrato aumenta después del riego, por lo que la maceta debe fijarse a un soporte firme. No conviene colgarla sobre una cama, un sillón, una zona de paso o un lugar donde pueda caer sobre una persona.
También puede transformarse en una jardinera horizontal: apoyá la botella acostada, recortá una ventana amplia y perforá la parte inferior.