9 de abril de 2026 - 15:15

Tiene 79 años, la eligieron como empleada del año y la despidieron 7 días antes de jubilarse: cobrará una fortuna

La mujer trabajó más de 15 años en una residencia de adultos mayores, fue reconocida por su desempeño y luego recibió una indemnización.

Había trabajado como empleada más de 14 años en una residencia para adultos mayores, acababa de ser reconocida por su desempeño y pensaba seguir un tiempo más. Pero, tras una breve internación, la echaron. La EEOC demandó a la empresa por discriminación por edad y discapacidad, y el conflicto terminó con un acuerdo económico.

Un reconocimiento que quedó contradicho en apenas semanas

Shirley Noble era recepcionista en Covenant Woods, una comunidad de retiro de Columbus, Georgia, administrada por Covenant Woods Senior Living y BrightSpace Senior Living.

Según la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo de Estados Unidos, en enero de 2022 había sido distinguida como una de las empleadas del año. Un mes más tarde, en febrero, la despidieron.

La contradicción fue tan fuerte como difícil de disimular: una trabajadora reconocida por su rendimiento pasó, de golpe, a ser considerada prescindible.

Tiene 79 años, la eligieron como empleada del año y la despidieron 7 días antes de jubilarse cobrará una fortuna
Covenant Woods, comunidad de retiro de Columbus, Georgia

Covenant Woods, comunidad de retiro de Columbus, Georgia

La pregunta que encendió todo

Tras salir del hospital, Noble volvió a su puesto. Fue entonces, siempre según la demanda federal, cuando el gerente general le hizo una serie de preguntas que hoy son el centro del caso: cuánto tiempo más pensaba seguir trabajando, si realmente necesitaba seguir haciéndolo y si no prefería dedicar ese tiempo a viajar o ver a su familia.

Noble respondió que quería continuar. Sin embargo, la empresa le comunicó que había perdido confianza en su capacidad para trabajar, tomando como argumento su reciente episodio de salud.

La despidieron al día siguiente y, de acuerdo con la EEOC, su lugar fue ocupado por empleados considerablemente más jóvenes.

Ahí está el punto más sensible de toda la historia. No fue una salida negociada ni un retiro decidido por la empleada.

El organismo federal afirmó que la compañía actuó en violación de la Age Discrimination in Employment Act y de la Americans with Disabilities Act, dos normas que prohíben discriminar por edad y por una discapacidad real o percibida.

El final no fue una sentencia, pero sí una compensación

El caso derivó en una demanda presentada por la EEOC en la Corte Federal del Distrito Medio de Georgia.

Finalmente, no llegó a una sentencia de fondo porque se cerró mediante un acuerdo aprobado por la justicia: Covenant Woods y BrightSpace aceptaron pagar una indemnización de US$ 78.000, revisar sus políticas internas, capacitar a su personal y reportar futuras denuncias de discriminación por edad o discapacidad durante dos años.

La empresa, de todos modos, negó haber actuado de forma discriminatoria. En declaraciones recogidas por el canal local WTVM, su director financiero Brian Hendricks dijo que resolvieron el caso por el costo y la distracción que implicaba litigar, y que el acuerdo no representaba una admisión de culpa.

La familia de Noble, en cambio, dejó claro cómo vivió ella ese desenlace. Su hija contó a ese mismo medio que Shirley amaba trabajar allí, quería a los residentes y a sus compañeros, y sentía ese lugar como su casa. Por eso, según explicó, el modo en que terminó su vínculo laboral fue especialmente doloroso.

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