25 de septiembre de 2026 - 17:30

Santiago Carpintero, albañil: "En mi oficio se gana buen dinero pero la mayoría prefiere trabajar con mayor comodidad"

Santiago Carpintero tiene 22 años, heredó la albañilería de su padre y hoy comparte en redes los secretos de un oficio que considera cada vez más necesario.

Santiago Carpintero tiene 22 años y lleva toda su vida vinculado a la albañilería. Su padre, también albañil, fue quien lo acercó desde pequeño a las obras y le transmitió el gusto por un oficio que exige esfuerzo físico. Aunque estudió telecomunicaciones, con el tiempo decidió que quería dedicarse profesionalmente a la construcción y seguir el camino familiar.

Desde hace algunos años, además, convirtió su trabajo en contenido para redes sociales bajo el nombre “El albañil de TikTok”. En sus publicaciones comparte técnicas y consejos para realizar pequeñas reparaciones en casa, mientras sostiene que la construcción ofrece una buena salida económica, aunque cada vez son menos los jóvenes que eligen trabajar en este rubro.

De acompañar a su padre en las obras a elegir la albañilería

Santiago recuerda que comenzó a acompañar a su padre cuando era muy chico. Aunque reconoce que en aquel momento más que ayudar “estorbaba un poco”, la experiencia le despertó una pasión que permaneció con los años. Después estudió un grado medio de telecomunicaciones, pero al terminar decidió contarle a su familia que quería dedicarse a la albañilería.

Actualmente lleva alrededor de cinco años trabajando profesionalmente, aunque asegura que su vínculo con la obra comenzó mucho antes. Para él, una de las mayores satisfacciones del oficio aparece cuando termina una construcción desde cero y puede entregar las llaves al cliente sabiendo que el resultado fue realizado con sus propias manos.

Cuánto puede ganar un albañil en España

Según explicó Carpintero, la albañilería es un oficio que puede estar bien remunerado en España. En su experiencia, un peón puede cobrar entre 1.500 y 1.600 euros mensuales, mientras que un oficial puede alcanzar entre 1.800 y 2.000 euros. A esto suma la satisfacción de ver materializado el trabajo realizado durante una obra.

El joven también considera que la falta de trabajadores puede hacer que la construcción sea todavía más necesaria en el futuro. A su entender, cada vez menos personas quieren realizar tareas que implican esfuerzo físico, trabajar al aire libre y exponerse a las temperaturas del verano y el invierno.

“Prefieren estar en una oficina con aire acondicionado”

Para Santiago, una de las razones por las que los jóvenes se alejan de la construcción es la búsqueda de empleos con mayor comodidad. “Aunque se paga bien, prefieren estar en una oficina con aire acondicionado”, sostuvo al explicar que el trabajo implica ensuciarse las manos y afrontar condiciones que no existen en un empleo administrativo.

El albañil advierte que esta situación puede generar un problema de mano de obra en los próximos años. También sostiene que las casas no se van a construir solas y que, pese a los avances tecnológicos, seguirá siendo necesario contar con personas capacitadas para realizar trabajos manuales en las obras.

De las obras a las redes sociales

La llegada de Santiago a las redes sociales ocurrió casi por casualidad. Un día realizó junto a su padre un plato de ducha de piedra y decidió grabar el proceso sin esperar demasiado. Al día siguiente, el video había alcanzado unas 2.000 reproducciones, algo que lo sorprendió y lo llevó a seguir publicando contenido.

Desde entonces, utiliza sus plataformas para mostrar su trabajo y explicar cómo resolver algunas tareas sencillas. También recibe mensajes de personas que aseguran haber podido realizar pequeñas reformas gracias a sus videos, aunque insiste en que determinados problemas, como las grietas estructurales o las humedades, requieren la intervención de un profesional.

El esfuerzo detrás de un oficio que no siempre se valora

Además del trabajo físico, Carpintero señaló que ser autónomo implica otras dificultades. Según contó, uno de los principales problemas es la falta de facilidades y apoyo para quienes trabajan por cuenta propia, ya que deben afrontar gestiones, gastos y responsabilidades que pueden convertir la actividad en una rutina exigente.

A pesar de todo, asegura que por ahora se ve trabajando en la construcción durante muchos años. La albañilería, que aprendió de su padre y convirtió en su profesión, también le dejó una enseñanza que considera fundamental: el valor del esfuerzo y de conseguir las cosas con trabajo propio.

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