Las bandejas de fiambre suelen descartarse apenas se vacían, pero pueden servir para un proyecto de reciclaje muy decorativo. Al ser livianas, fáciles de cortar y con superficie plana, permiten crear adornos para pared sin gastar de más. La idea más práctica es convertirlas en pequeñas piezas con relieve.
Flores, hojas, figuras geométricas o placas decorativas que después se pegan sobre una base.
Cómo lograr un resultado más elegante
Para que no parezca un objeto descartado, conviene usar una paleta simple: blanco, negro, beige, dorado viejo o verde oliva. La repetición de color ayuda a unificar el diseño.
También se puede crear un efecto cerámico pintando las piezas de blanco mate y sumando pequeños detalles en dorado o marrón.
Si se busca un estilo más rústico, las figuras pueden pegarse sobre arpillera, madera reciclada o cartón forrado con papel kraft.
Errores comunes al reutilizar bandejas
- No desengrasarlas: la pintura puede no adherirse bien.
- Cortarlas apurado: los bordes quedan desprolijos.
- Usar demasiado pegamento: puede deformar el material.
- Exponerlas al calor: algunas bandejas pueden deformarse.