4 de abril de 2025 - 09:20

Recicla los cubiertos viejos y transfórmalos en esta idea creativa para tu casa

Reciclaje. Antes de tirar tus cubiertos viejos, con un rato libre y un poco de onda, pueden transformarse en una decoración única y sustentable.

Si sos de los que no tira nada sin antes preguntarse si se puede dar vuelta la tortilla, esta nota es para vos. Porque el reciclaje no solo es clave para el planeta, sino que también puede darte ideas buenísimas. Con unos simples trucos, podés convertir los cubiertos viejos en una pieza de decoración para tu casa.

A veces nos aferramos a cosas que ya no usamos, como esos tenedores torcidos o cucharas melladas que quedaron en el fondo del cajón. Pero no hace falta que ocupen espacio al cohete. Con un poco de creatividad, se pueden convertir en algo útil y estéticamente muy piola.

En esta ocasión, una idea muy fácil: un llamador de ángeles hecho con cubiertos viejos.

Sí, esos que ya no cortan ni pinchan, pero hacen un sonido hermoso cuando chocan entre sí. Lo mejor: queda genial en balcones, patios o cocinas con onda vintage.

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Materiales necesarios para el reciclaje

  • 5 o 6 cubiertos viejos (mezclá cuchillos, tenedores y cucharas)

  • 1 ramita seca, una tabla fina o una varilla de madera

  • Tanza, hilo resistente o alambre fino

  • Taladro con mecha fina (o clavo y martillo)

  • Cuentas, mostacillas o dijes decorativos (opcional)

Paso a paso para armar tu llamador de ángeles

  • Limpialos bien. Asegurate de que los cubiertos estén limpios y secos. Si están oxidados, pasales un poco de virulana.

  • Hacé un agujero. Con cuidado, perforá un pequeño agujero en uno de los extremos de cada cubierto. Si no tenés taladro, podés calentar un clavo y hacerlo con un martillo.

  • Cortá los hilos. Medí distintas alturas de tanza o hilo. Cuanto más desparejos, mejor se escucha el sonido al moverse.

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  • Colgá los cubiertos. Atalos a la madera elegida, distribuyendo los hilos de manera que no se choquen todo el tiempo. Sumá algunas cuentas o mostacillas para darle color.

  • Armá la estructura final. Colgá la madera horizontalmente y asegurate de que esté bien equilibrada.

Este tipo de proyecto no solo reutiliza algo que ibas a tirar, sino que le suma alma a tu casa. El sonido metálico suave es relajante y le da un aire artesanal a cualquier rincón.

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