Los brutti ma buoni son unas galletitas tradicionales italianas cuyo aspecto desprolijo terminó formando parte de su identidad. Su nombre puede traducirse literalmente como “feos pero buenos”, porque no buscan una receta perfecta: quedan con puntas, grietas y una superficie irregular, mientras el interior concentra el sabor de las avellanas.
Existen diferentes versiones regionales, algunas con almendras, nueces o cacao. Para una preparación sencilla de cuatro ingredientes, la receta difundida por GialloZafferano utiliza avellanas, claras de huevo, azúcar y vainilla, sin necesidad de harina ni polvo de hornear.
Los 4 ingredientes de los brutti ma buoni
Para preparar unas 20 unidades se necesita:
- 300 gramos de avellanas peladas.
- 200 gramos de azúcar.
- 150 gramos de claras de huevo.
- 1 chaucha de vainilla o una pequeña cantidad de extracto de vainilla.
La cantidad de claras puede equivaler aproximadamente a cuatro o cinco huevos, pero pesarlas permite conseguir una proporción más precisa. Las avellanas tampoco deben quedar convertidas completamente en harina: parte del atractivo del dulce está en encontrar pequeños trozos al morder.
Cómo hacer brutti ma buoni paso a paso
- Triturar las avellanas en una procesadora hasta conseguir una granella irregular. No procesarlas demasiado para evitar que liberen aceite y se conviertan en una pasta.
- Colocar las claras en un bowl amplio, sumar la vainilla y comenzar a batir con batidora eléctrica hasta que aparezca una espuma abundante.
- Incorporar el azúcar poco a poco y seguir batiendo hasta obtener un merengue firme y brillante, capaz de mantener su forma al levantar las varillas.
- Agregar las avellanas trituradas y mezclarlas con una espátula mediante movimientos envolventes, procurando no eliminar todo el aire incorporado.
- Pasar la preparación a una cacerola y cocinarla a fuego medio durante aproximadamente 15 minutos, revolviendo constantemente. La mezcla debe espesar y volverse más compacta.
- Cubrir una placa con papel manteca y colocar pequeñas porciones utilizando dos cucharas. No intentar emparejarlas demasiado: la apariencia irregular forma parte de la receta.
- Cocinar en horno precalentado a 130 °C durante aproximadamente 40 a 45 minutos, hasta que la superficie esté seca.
- Retirar la bandeja y dejarlos enfriar completamente antes de moverlos. Al salir pueden estar algo blandos, pero ganan firmeza a medida que baja la temperatura.
El detalle que explica su nombre y su textura
A diferencia de otras galletitas, en esta receta no existe ningún beneficio en conseguir discos idénticos y perfectamente lisos. Los brutti ma buoni deben conservar una silueta rústica y despareja, porque el merengue cargado de avellanas no está pensado para extenderse como una masa convencional.
El otro punto importante es la cocción previa en la cacerola. Ese paso elimina parte de la humedad antes del horno y ayuda a obtener una superficie más seca y crocante, mientras las avellanas permanecen claramente perceptibles en el interior.