Si estás buscando una alternativa diferente para variar las comidas de la semana, estas milanesas de garbanzos son una opción sencilla, económica y muy fácil de preparar en casa. Con pocos ingredientes podés preparar unas milanesas caseras que también pueden convertirse en hamburguesas si preferís evitar el rebozado.
La preparación es simple: se procesan o pisan los garbanzos junto con las verduras, se incorporan la avena y el huevo para conseguir una mezcla que pueda moldearse, y finalmente se forman las milanesas para rebozarlas y cocinarlas.
Ingredientes para hacer milanesas de garbanzos
Esta receta rinde aproximadamente 6 a 8 milanesas, dependiendo del tamaño y el grosor que les des.
- 1 taza de garbanzos cocidos o 1 lata de garbanzos
- 2 cebollas de verdeo
- 1 diente de ajo
- 1 trozo de morrón rojo
- Perejil fresco picado
- 1/2 taza de avena
- 1 huevo
- Pan rallado, cantidad necesaria
- Semillas de sésamo
- Un chorrito de aceite
- Sal y pimienta a gusto
Paso a paso para preparar las milanesas de garbanzos
1. Preparar los garbanzos
Si utilizás garbanzos de lata, escurrilos bien antes de comenzar. Si usás garbanzos secos, primero tienen que estar cocidos y tiernos.
Colocalos en un recipiente y pisalos o procesalos hasta obtener una preparación con una textura uniforme, aunque no es necesario convertirlos completamente en un puré.
2. Incorporar las verduras
Picá finamente las cebollas de verdeo, el ajo, el morrón y el perejil. Agregalos a los garbanzos y mezclá bien.
En este punto también podés incorporar otros vegetales que tengas en la heladera. La receta es bastante flexible y permite aprovechar pequeñas cantidades de verduras que hayan quedado de otras preparaciones.
3. Agregar la avena y el huevo
Sumá la avena y el huevo a la preparación. Condimentá con sal y pimienta y mezclá hasta integrar todos los ingredientes.
El huevo cumple una función importante porque ayuda a mantener unida la preparación durante la cocción. Por eso, si querés que las milanesas mantengan su forma, no conviene eliminarlo de esta receta sin reemplazarlo por otro ingrediente que cumpla una función similar.
4. Formar las milanesas
Tomá porciones de la mezcla y dales forma de milanesa, procurando que tengan un grosor parejo.
Después pasalas por pan rallado hasta cubrirlas por completo. Si querés sumar un toque diferente, podés incorporar semillas de sésamo al rebozado.
5. Cocinar
Las milanesas se pueden cocinar en el horno o en una sartén con un poquito de aceite, hasta que estén doradas por ambos lados y firmes.
Si preferís una preparación sin rebozado, también podés darle forma de hamburguesas y cocinarlas directamente a la plancha o en una sartén con un chorrito de aceite.
Cómo personalizar las milanesas de garbanzos
Una de las ventajas de esta receta es que admite muchas modificaciones. Podés sumar distintas verduras y cambiar los condimentos según lo que tengas disponible.
El curry, por ejemplo, combina muy bien con los garbanzos y aporta un sabor más intenso. También podés probar con pimentón, comino, orégano u otras especias.
En cuanto a las semillas, el sésamo negro puede reemplazarse por sésamo blanco, girasol u otra variedad que tengas en casa.