30 de septiembre de 2026 - 08:54

Con 1 lata de lentejas y 1 huevo: la receta fácil para preparar una cena crocante sin usar harina

Esta receta combina lentejas, huevo y pocos ingredientes para preparar una cena crocante en sartén, fácil de hacer y sin utilizar harina.

No hace falta transformar las lentejas en un puré completamente liso. Mantener algunos granos enteros mejora la textura, mientras la parte aplastada y el huevo ayudan a formar medallones que pueden dorarse directamente en la sartén.

Ingredientes para preparar los medallones de lentejas

Para aproximadamente cuatro medallones medianos necesitás:

  • 1 lata de lentejas cocidas
  • 1 huevo
  • 1 cucharadita de aceite
  • Sal y pimienta
  • Pimentón, ajo en polvo u orégano, opcionales
  • 40 gramos de queso rallado, opcional

El primer paso es escurrir completamente las lentejas. Volcá el contenido de la lata sobre un colador, descartá el líquido de conservación y dejalas allí durante algunos minutos. Si las enjuagás, esperá hasta que el exceso de agua también haya desaparecido antes de continuar.

Después pasalas a un bowl y aplastá aproximadamente dos tercios con un tenedor, dejando el resto prácticamente entero. De esta manera conseguís una base más compacta sin perder por completo la textura de las lentejas.

Agregá el huevo, sal, pimienta y los condimentos que prefieras. Si decidís utilizar queso, incorporalo en este momento. Mezclá hasta obtener una preparación húmeda pero suficientemente consistente como para dividirla en porciones.

Si al presionarla la mezcla libera líquido, no intentes solucionarlo inmediatamente agregando harina. Primero dejala reposar unos minutos y comprobá si las lentejas estaban realmente bien escurridas. Una mezcla excesivamente húmeda será más difícil de dorar y girar.

Cómo cocinarlos para que queden crocantes sin harina

Calentá una sartén antiadherente a fuego medio con una película fina de aceite. Tomá una porción de la preparación y formá un medallón relativamente fino directamente con las manos o ayudándote con una cuchara.

No conviene hacerlos demasiado gruesos. Cuanto mayor sea su altura, más tiempo necesitará el centro para cocinarse y más posibilidades habrá de que la superficie se dore antes de que el huevo termine de coagular.

Colocá los medallones en la sartén dejando espacio entre ellos. Durante los primeros minutos, evitá moverlos. El contacto constante con la superficie caliente permite que se forme una base dorada y firme, que después facilitará muchísimo el momento de darlos vuelta.

Cuando los bordes se vean secos y una espátula pueda introducirse debajo sin romperlos, giralos cuidadosamente. Cociná el segundo lado hasta conseguir un dorado similar y verificá que el huevo haya quedado completamente cocido en el interior.

El queso no es indispensable, pero puede aportar sabor y ayudar ligeramente a mantener la preparación unida. Si lo utilizás, no hace falta agregar grandes cantidades: las protagonistas siguen siendo las lentejas y el huevo.

También podés preparar un único disco grande en lugar de varios medallones. En ese caso, extendé una capa fina sobre la sartén y utilizá un plato para girarla, como harías con una tortilla.

El secreto para conseguir una superficie más crocante es controlar la humedad. Una lata recién abierta contiene bastante líquido alrededor de las lentejas y, si llega al bowl, termina generando vapor durante la cocción. Escurrirlas correctamente permite que la sartén dore la superficie en lugar de simplemente cocinar una mezcla húmeda.

Esta receta permite transformar una lata de lentejas y un huevo en una cena rápida, con pocos ingredientes y sin preparar masa. Con un buen escurrido, una parte de las lentejas aplastadas y suficiente tiempo sobre la sartén, es posible conseguir medallones dorados por fuera y tiernos por dentro sin utilizar harina.

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