El pan nube de queso es una preparación individual, liviana y esponjosa que puede cocinarse en una sartén pequeña. No tiene la miga ni el sabor de un pan elaborado con harina y levadura: se parece más a una tortilla muy aireada, con bordes suaves y un centro húmedo.
Ingredientes para una unidad
- 1 huevo.
- 1 cucharada colmada de queso crema.
- 2 cucharadas de mozzarella rallada.
- ¼ de cucharadita de polvo de hornear.
- Una pizca de sal.
- Aceite o manteca para la sartén.
- Orégano o pimienta, opcionales.
Para que suba correctamente, el recipiente y el batidor deben estar limpios y sin restos de grasa. Incluso una pequeña cantidad de yema dentro de la clara puede dificultar que alcance suficiente volumen.
Paso a paso para prepararlo
- Separar la clara de la yema y colocarlas en dos recipientes diferentes.
- Mezclar la yema con el queso crema, la mozzarella, el polvo de hornear y la sal.
- Batir la clara durante dos o tres minutos, hasta obtener picos firmes. Al levantar el batidor, la punta debe conservar su forma.
- Agregar una tercera parte de la clara a la mezcla de queso y revolver suavemente para volverla más liviana.
- Incorporar el resto mediante movimientos envolventes, desde el fondo hacia arriba.
- Engrasar apenas una sartén antiadherente de entre 12 y 14 centímetros.
- Calentarla durante unos segundos a fuego mínimo y colocar la preparación.
- Emparejar sin presionar, tapar y cocinar durante tres minutos y medio o cuatro minutos.
- Cuando los bordes estén firmes, dar vuelta con una espátula ancha.
- Cocinar entre uno y dos minutos más, hasta que ambos lados estén dorados y el centro no presente huevo líquido.
Cómo evitar que pierda volumen
La mezcla debe llegar a la sartén inmediatamente después de incorporar las claras. Si queda esperando, las burbujas comienzan a desaparecer y el pan pierde altura.
Otros errores frecuentes son:
- Batir demasiado el queso junto con las claras.
- Cocinar con fuego alto.
- Destapar constantemente.
- Presionar la superficie con la espátula.
- Utilizar una sartén demasiado grande.
El fuego fuerte dora rápidamente la base, pero deja el centro crudo. La tapa y la temperatura mínima permiten que el calor alcance la parte superior antes de darlo vuelta.