19 de septiembre de 2026 - 11:15

Pancitos de leche en polvo esponjosos en sartén sin harina, fáciles y ricos para el desayuno

Estos pancitos de leche en polvo se preparan en sartén, no llevan harina y son ideales para disfrutar un desayuno casero, rápido y delicioso.

Si tenés ganas de preparar algo rico para el desayuno, pero no querés usar harina, estos pancitos de leche en polvo son una alternativa sencilla y económica. Se hacen en sartén, requieren pocos ingredientes y quedan suaves, esponjosos y dorados por fuera, perfectos para acompañar con una infusión.

La receta es ideal para esos momentos en los que buscás una opción casera sin complicarte demasiado en la cocina. Con leche en polvo, huevo y algunos ingredientes básicos, podés preparar pancitos individuales en pocos minutos y disfrutarlos recién hechos.

Los ingredientes para preparar los pancitos

  • 1 taza de leche en polvo.
  • 1 huevo.
  • 1 cucharadita de polvo de hornear.
  • 1 cucharada de aceite.
  • 2 cucharadas de agua, aproximadamente.
  • Una pizca de sal.
  • Opcional: semillas, orégano o queso rallado.

Cómo preparar la masa sin harina

En un recipiente, colocá la leche en polvo, el polvo de hornear y la pizca de sal. Agregá el huevo y el aceite, y mezclá hasta integrar todos los ingredientes. Incorporá el agua de a poco, hasta obtener una masa suave y manejable. Si queda demasiado pegajosa, podés sumar un poco más de leche en polvo. Luego, formá pequeños bollitos con las manos.

La cocción en sartén, paso a paso

  • Calentá una sartén antiadherente a fuego bajo y agregá unas gotas de aceite.
  • Colocá los pancitos, dejando espacio entre ellos.
  • Tapá la sartén y cociná durante unos minutos.
  • Cuando estén dorados en la base, dales la vuelta.
  • Continuá la cocción hasta que queden cocidos por dentro y dorados por fuera.

Cómo acompañarlos en el desayuno

Estos pancitos se pueden disfrutar solos o acompañados con mermelada, dulce de leche, miel o queso crema, según tus gustos. También podés sumarles semillas u orégano para darles un sabor diferente y convertirlos en una opción salada.

Lo ideal es comerlos recién hechos, cuando todavía están tibios y conservan su textura esponjosa. Como no llevan harina, pueden ser una alternativa para quienes buscan variar sus desayunos, aunque es importante revisar los ingredientes de la leche en polvo si necesitás evitar el gluten por completo.

Consejos para que queden esponjosos

Para lograr una mejor textura, es importante no agregar demasiada agua a la preparación. La masa debe quedar suave, pero lo suficientemente firme como para formar los pancitos sin dificultad.

También se recomienda cocinarlos a fuego bajo y con la sartén tapada. De esta manera, el calor se distribuye de forma pareja y los pancitos pueden cocinarse por dentro sin quemarse en la superficie.

LAS MAS LEIDAS