No los tires: cómo reciclar los envoltorios de regalos que usaste para Navidad
Muchas veces optamos por descartar el resto de bolsas y envoltorios que ya no usamos. Sin embargo, se pueden reciclar para reducir la cantidad de residuos.
Cada 25 de diciembre y 6 de enero en miles de hogares se entregan regalos para los más chicos. Esto hace que se acumulen papeles de colores, cajas, plásticos y cintas. Por eso optamos por descartar y tirar todas las bolsas y envoltorios de los regalos. Sin embargo, existen formas para reciclar y evitar los desperdicios.
Qué debes tener en cuenta para reciclar y ahorrar dinero en Navidad y Año Nuevo.
El reciclaje y la economía circular aparecen como herramientas directas para reducir el volumen de basura que termina en rellenos sanitarios y para ordenar la gestión de los envoltorios que acompañan a los regalos.
Regalos del exterior también tributan
Materiales necesarios para reciclar
- Dos contenedores, cajas o bolsas claramente diferenciadas: uno destinado a reciclables y otro a restos no reciclables.
- Tijera o cúter de uso doméstico.
- Bolsa o caja adicional para reunir juguetes en desuso.
- Trapo seco o apenas húmedo para limpieza básica.
- Hilo, cordón o cinta reutilizable para agrupar cartones plegados.
- Un espacio despejado de la casa para realizar la clasificación sin mezclar materiales.
Día del Amigo
Web
Paso a paso
- Reunir en un solo punto de casa todos los envoltorios, cajas, bolsas, papeles y restos de packaging que quedaron luego de abrir los regalos. Juntar el material reduce la posibilidad de que residuos no reciclables terminen mezclados con los recuperables.
- Separar el papel y el cartón comunes de los papeles con brillo, plastificados, satinados, metalizados o con purpurina. El criterio es simple: si el papel tiene una textura similar al de una hoja de cuaderno o una caja marrón sin tratamiento, pertenece al grupo reciclable; si presenta superficie brillante, plástica o rígida, pertenece al grupo de restos.
- Tomar cada envoltorio y retirar manualmente cintas adhesivas, moños, lazos, etiquetas plásticas y adornos. Estos elementos no comparten la misma composición que el papel y contaminan la carga cuando ingresan al circuito de reciclado.
- Cortar con tijera las zonas del papel que tengan restos de cinta o pegamento si no se pueden despegar por completo. La eliminación de estos fragmentos mejora la calidad del material que llega a las plantas de separación.
- Plegar las cajas de cartón una por una. Aplanarlas reduce el volumen que ocupan en bolsas y contenedores, permite una recolección más eficiente y evita que los camiones trasladen aire en lugar de material útil.
- Agrupar los cartones plegados con hilo o cinta reutilizable. Esta acción mantiene el material ordenado y evita que se desarme dentro del contenedor o durante la recolección.
- Colocar todo el papel y cartón comunes ya limpios y plegados dentro del contenedor destinado a reciclables. Mantener este espacio exclusivo para materiales recuperables evita mezclas que luego pueden anular el proceso.
- Depositar en el contenedor de restos los papeles metalizados, plastificados, con brillo o purpurina, junto con los fragmentos cortados que conservan adhesivos o recubrimientos. Estos residuos no se reciclan por su composición y deben descartarse como basura común.
- Reunir los juguetes viejos (si los hay). Revisar su estado general, comprobar que no tengan partes sueltas peligrosas y verificar que aún funcionen correctamente.