26 de noviembre de 2025 - 12:03

No lo tires: recicla el paraguas roto y convertilo en este maravilloso objeto para la playa o la pileta

Con un paraguas roto, un poco de tiempo y creatividad, se puede transformar lo que parecía un residuo en un objeto funcional que acompañe todo el verano.

En la mayoría de las casas hay, al menos, un paraguas roto dando vueltas. Puede tener una varilla doblada, un botón que no funciona o simplemente estar tan desgastado que ya no cumple su función. Sin embargo, antes de descartarlo, tenés que saber que su tela impermeable es un material resistente, liviano y perfecto para crear objetos útiles.

Uno de los más prácticos es una bolsa impermeable para llevar a la playa o la pileta, ideal para guardar la malla mojada, un toallón húmedo o cualquier cosa que queramos separar dentro del bolso principal.

Este tipo de bolsa evita que la humedad se transfiera a la ropa seca, al celular o a los objetos personales. Y lo mejor es que se puede hacer en unos pocos pasos, sin necesidad de conocimientos de costura avanzados.

áraguas

La tela impermeable de los paraguas es más flexible que la de las bolsas plásticas convencionales y, al mismo tiempo, más duradera. Aprovecharla para fabricar una bolsa de uso cotidiano es una forma sencilla de reducir residuos, ahorrar dinero y sumar organización a la rutina veraniega.

La técnica permite crear bolsas de distintos tamaños y estilos, por lo que se adapta tanto a quienes buscan algo pequeño para una malla mojada como a quienes prefieren un accesorio más grande para guardar desde ojotas hasta protectores solares.

Materiales necesarios para el reciclaje

  • Un paraguas roto (preferentemente con la tela en buen estado)
  • Tijera afilada
  • Hilo resistente o hilo común doble
  • Aguja o máquina de coser
  • Cinta al bies, cinta gross o un cordón para el cierre
  • Alfileres o broches para sujetar la tela
  • Jabón seco o marcador para trazar líneas de corte

Paso a paso para crear la bolsa impermeable

  1. Colocá la tela sobre una mesa y alisala. En la mayoría de los paraguas, la tela tiene forma circular o ligeramente poligonal, compuesta por paneles triangulares. Aprovechá esta forma para decidir el tamaño de la bolsa.
  2. Podés marcar un rectángulo grande o dos rectángulos pequeños, dependiendo de la medida que desees.
  3. Trazá con jabón seco o marcador dos piezas iguales. Lo más práctico es que tengan forma rectangular o cuadrada, ya que permiten un armado más limpio. Antes de cortar, asegurate de que ambas piezas coincidan en tamaño. Luego recortalas con tijera afilada para que los bordes queden prolijos.
  4. Colocá las dos piezas enfrentando sus lados internos (el exterior hacia afuera). Sujetalas con alfileres y cosé tres de los cuatro lados: los dos laterales y la base. Si querés una bolsa más resistente, repetí la costura o realizá una costura en zigzag para reforzar.
  5. Doblá hacia adentro el borde superior unos dos centímetros. Podés colocar cinta al bies o simplemente coser un dobladillo doble. Si preferís una bolsa con cierre tipo cordón, dejá un espacio para pasar el cordón.
  6. Pasá el cordón con la ayuda de un alfiler de seguridad o, si elegiste una cinta, cosela en los extremos para que quede firme. Esto te permitirá abrir y cerrar la bolsa con practicidad, incluso con las manos mojadas.
  7. Dá vuelta la bolsa hacia el derecho y revisá que no haya filtraciones visibles, costuras abiertas o hilos flojos. Si todo está firme, ya está lista para usar.
    reciclaje

Cómo usar tu nueva bolsa impermeable

  • Este accesorio es ideal para guardar la malla mojada, el toallón húmedo o cualquier elemento que queramos aislar dentro del bolso.
  • También sirve para transportar productos que puedan derramarse, como cremas o protectores solares, o para mantener separado lo limpio de lo sucio al volver de la playa o la pileta.
  • Su tamaño liviano y flexible permite doblarla y guardarla sin ocupar espacio cuando no se usa.
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