3 de julio de 2026 - 21:05

No es la estufa eléctrica: cuál es el electrodoméstico que más consume energía en invierno

Un electrodoméstico trabaja en silencio todo el día y representa hasta un tercio de la boleta de luz en invierno y en comparación con la estufa eléctrica.

Llega la factura de luz de invierno y la primera sospechosa es siempre la misma: la estufa eléctrica, prendida varias horas por día, calentando el hogar. Tiene sentido culparla, porque se la ve funcionando, se siente el calor que tira. Pero hay otro electrodoméstico que trabaja todo el día sin que nadie lo note.

La razón es simple y tiene que ver con física básica. En invierno, el agua que entra a la casa desde las cañerías subterráneas es mucho más fría que en verano. El termotanque tiene que trabajar el doble de fuerte para llevar esa agua hasta una temperatura cómoda para la ducha o el lavado. Ese esfuerzo extra, repetido varias veces al día durante meses, es lo que hace que el consumo se dispare sin que el usuario lo vea venir.

Es indispensable no pasar frío en invierno, pero es primordial ajustar los gastos dentro de casa.

Es indispensable no pasar frío en invierno, pero es primordial ajustar los gastos dentro de casa.

Por qué el termotanque eléctrico consume tanto en invierno

El mecanismo detrás de este aumento es directo: cuanto más fría entra el agua, mayor es la diferencia de temperatura que el equipo tiene que cubrir, y más energía necesita para lograrlo.

La temperatura ambiente impacta de manera significativa el consumo de energía

Los termotanques trabajan más en invierno, y se puede esperar entre un 15 y un 25% más de consumo (1.500 watts por cada hora, según el Ente Nacional Regulador de Electricidad) durante los meses fríos en comparación con el verano. Otras estimaciones llevan ese número incluso más alto, especialmente en climas donde la diferencia entre el agua de red en invierno y en verano es mayor.

  • Calentar agua necesita entre tres y cuatro veces más energía que calentar aire, debido al alto calor específico del agua. Esa es una de las razones por las que, aunque no se note, el termotanque termina siendo uno de los electrodomésticos más demandantes del hogar durante todo el año, y particularmente en invierno.
  • El calentamiento de agua representa aproximadamente el 18% del consumo de energía de un hogar y por eso se posiciona como el segundo mayor consumidor de electricidad después de la calefacción.

Cuáles son las tres formas más efectivas de bajar el consumo

La buena noticia es que el termotanque, a diferencia de otros electrodomésticos, tiene margen de ajuste sin perder comodidad.

Bajar la temperatura del termostato

Cada 10 grados Fahrenheit (aproximadamente 5,5 grados Celsius) de reducción en la temperatura puede ahorrar entre un 3 y un 5% en los costos de calentamiento de agua. Configurar el termotanque entre 49 y 50 grados Celsius es suficiente para la mayoría de los hogares y reduce significativamente el consumo sin afectar la comodidad ni la seguridad.

Subir la temperatura más allá de ese punto no mejora la experiencia de ducharse: solo hace que el agua hierva innecesariamente y se pierda calor antes de llegar a la canilla.

Usar un temporizador

La mayoría de los tanques de agua caliente funcionan de manera constante, lo que en parte explica por qué consumen tanta electricidad. Instalar un temporizador es una forma barata y simple de reducir el costo y el consumo eléctrico.

De esta forma, el ahorro puede ubicarse cerca del 12%, lo que hace que valga la pena instalar un temporizador que solo haga disponible el agua caliente cuando realmente se necesita.

Aislar el equipo y las cañerías

Instalar una manta aislante para el tanque, con valor R-10 o superior, es una mejora simple que puede ahorrar una diferencia significativa al año. Aislar el primer metro y medio de cañería de agua caliente y fría conectada al termotanque, usando espuma aislante de fácil instalación, genera entre un 2 y un 4% de ahorro adicional.

Ajustar el termostato no cuesta nada y un temporizador es una compra accesible.

Ajustar el termostato no cuesta nada y un temporizador es una compra accesible.

Cuando llega la factura abultada de invierno, la estufa suele ser la primera en recibir la culpa, pero el termotanque trabaja en silencio durante todo el día y puede representar una parte mucho mayor del consumo de lo que cualquiera imagina.

LAS MAS LEIDAS