Existen estudios que detectaron asociaciones entre la estación de nacimiento y algunos indicadores de desarrollo cognitivo, especialmente en la infancia. Según la investigación que se mire, los resultados más bajos aparecieron sobre todo en nacidos en primavera, verano o invierno del hemisferio norte, aunque los propios autores remarcan que el contexto social, familiar y escolar pesa mucho.
Desarrollo cognitivo y mes de nacimiento: qué encontró la ciencia
Uno de los trabajos más citados sobre este tema se hizo en los Países Bajos con 6034 chicos nacidos entre 2002 y 2006. Allí, los investigadores observaron que los nacidos en primavera (entre el 21 de marzo y el 20 de junio en ese país) tenían, a los 6 años, un puntaje levemente menor en IQ no verbal que los nacidos en verano.
La diferencia inicial fue de poco más de un punto de IQ, pero se fue achicando cuando el análisis incorporó variables como el nivel sociocultural de la madre y su propio rendimiento cognitivo.
Las personas con peor desarrollo cognitivo tienden a nacer en estos meses, según investigaciones (2)
Ese mismo estudio dejó una advertencia importante: la asociación no parecía explicarse principalmente por factores biológicos de la estación, sino más bien por características parentales y sociodemográficas.
El mes de nacimiento aparecía como una señal estadística débil, no como una condena. Los autores incluso concluyeron que los factores sociales eran más relevantes que la vitamina D, la alimentación o las infecciones durante el embarazo para entender esa diferencia.
Otro estudio, realizado en una zona rural del noroeste de Chinacon 650 bebés, encontró un patrón distinto: los nacidos en verano (de junio a agosto en el caso de China) obtuvieron puntajes más bajos en escalas de desarrollo mental y desarrollo psicomotor que los nacidos en invierno.
Después de ajustar por distintas variables, nacer en invierno seguía asociado a una suba de 7,1 puntos en el índice mental y de 12,2 puntos en el psicomotor respecto de los nacidos en verano.
Las personas con peor desarrollo cognitivo tienden a nacer en estos meses, según investigaciones (3)
Los autores propusieron una explicación muy concreta: en ese contexto, los bebés nacidos en invierno llegaban a los seis meses en verano, una etapa del año con más posibilidad de salir al aire libre, recibir más estimulación y acceder a alimentos ricos en hierro.
Por eso, el estudio no sugiere que “verano perjudique el cerebro” en sí mismo, sino que ciertas condiciones ambientales y de crianza pueden empujar diferencias en etapas muy tempranas.
Cuando la mirada se corre hacia la adultez mayor, vuelve a aparecer otra señal. Un estudio pan-europeo con unas 70.000 personasencontró que quienes habían nacido en invierno tendían a mostrar un nivel algo más bajo de desempeño cognitivo en pruebas como memoria diferida, memoria inmediata y fluidez verbal, en comparación con nacidos en verano u otoño.
Estación de nacimiento, escuela y ambiente: la clave que cambia todo
Hay un punto central que cambia por completo la lectura de estos datos: muchas diferencias asociadas al mes de nacimiento no reflejan necesariamente un peor desarrollo cognitivo real, sino el llamado efecto de edad relativa. Una revisión sistemática de 21 estudios concluyó que los chicos relativamente más jóvenes dentro de un mismo curso tienden a obtener peores resultados en pruebas cognitivas y motoras.
En Inglaterra, por ejemplo, investigaciones con cohortes escolares mostraron que los nacidos al final del año académico (como los de agosto frente a los de septiembre en el caso de Inglaterra) suelen rendir peor en exámenes nacionales. Pero el dato más fuerte es otro: cuando las pruebas se toman a la misma edad, esas diferencias en desarrollo cognitivo prácticamente desaparecen.
Eso sugiere que gran parte de la brecha no nace del calendario biológico, sino de ser más chico que los compañeros al momento de ser evaluado.