Las entradas del cine o de recitales suelen terminar en cajones, libros, cajas o billeteras viejas. No ocupan mucho lugar, pero tampoco siempre tienen una función clara. Sin embargo, muchas guardan algo valioso: una fecha, un artista, una sala, un momento importante. Por eso, en vez de dejarlas apiladas o tirarlas, se pueden convertir en objetos simples y con sentido.
Un recuerdo chico que puede seguir teniendo lugar en casa
Lo mejor de este tipo de reciclajees que no hace falta intervenir demasiado el papel original. La idea no es taparlo ni arruinarlo, sino darle un marco o una nueva utilidad para que deje de estar escondido. Cuando se trabaja con este tipo de recuerdos, menos suele ser más.
Además, son proyectos totalmente posibles. No requieren herramientas raras, no caen en manualidades exageradas y pueden quedar muy bien en un escritorio, una biblioteca, una mesa de luz o un rincón de trabajo.
Idea 1: un señalador rígido con entrada original
La primera propuesta es muy simple y queda especialmente linda si tenés una entrada con diseño atractivo, colores interesantes o tipografía vintage. En vez de dejarla suelta entre papeles, podés convertirla en un señalador rígido para libros, agendas o cuadernos.
Materiales necesarios
Una entrada de cine o recital en buen estado
Cartulina firme o cartón fino
Cinta bifaz o pegamento en barra
Tijera
Regla
Papel contact transparente o laminado adhesivo
Perforadora
Cinta, hilo o borla opcional
Paso a paso
Primero, elegí una entrada que esté bastante prolija y no demasiado arrugada. Si el papel está doblado, alisalo con cuidado entre dos libros durante unas horas.
Después, recortá una base de cartulina o cartón fino apenas más grande que la entrada. Eso le va a dar firmeza y mejor terminación. Pegá la entrada sobre esa base con cinta bifaz o pegamento en barra, tratando de que no queden burbujas.
Una vez pegada, cubrí el frente y el dorso con papel contact transparente o algún film adhesivo. Así la protegés del roce y evitás que se siga gastando con el uso.
Si querés que quede más lindo, redondeá apenas las puntas superiores con una tijera. Después hacé un agujerito con perforadora en la parte de arriba y pasale una cinta de algodón, una borla o un hilo fino.
El resultado queda delicado, útil y mucho más práctico que guardar la entrada en cualquier lado. Además, sigue siendo un recuerdo, pero ahora en un objeto que realmente usás.
Las entradas del cine o recitales no se tiran 2 ideas simples para reutilizarlas en casa (2)
Idea 2: un mini marco flotante para apoyar en una repisa o mesa de luz
Esta sí es una idea con más presencia y más calidad visual. En vez de esconder la entrada o usarla como etiqueta, la convertís en una pieza decorativa pequeña, con aire prolijo y sentimental. Queda muy bien con entradas de recitales, cine, teatro o festivales.
Materiales necesarios
Una entrada de cine o recital
Un marco doble vidrio o doble acrílico, chico
Cinta bifaz transparente o esquineros adhesivos
Foto pequeña opcional del mismo día o evento
Cartulina lisa opcional
Paño seco
Las entradas del cine o recitales no se tiran 2 ideas simples para reutilizarlas en casa (3)
Paso a paso
Elegí una entrada que tenga buen diseño o que te recuerde un momento especial. Si está un poco doblada, alisala entre libros para que después quede mejor presentada.
Abrí el marco y probá distintas composiciones antes de fijarla. Podés colocar solo la entrada, o sumarle una foto chiquita, una fecha escrita a mano o un pequeño papel con el nombre del artista o de la película.
Después, fijá la entrada con un toque mínimo de cinta bifaz transparente o con esquineros adhesivos. La idea es que parezca suspendida, no pegada de manera pesada. Si querés un resultado más limpio, dejá bastante aire alrededor para que respire visualmente.
Cerrá el marco, limpiá el vidrio o el acrílico con un paño seco y apoyalo en una repisa, una biblioteca o una mesa de luz. También queda muy bien acompañado por libros, una vela o una pequeña planta.