Escribir unas palabras a mano y hacerlo con un teclado parecen dos formas equivalentes de registrar información, pero el cerebro no responde de la misma manera. Una investigación de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología detectó patrones de conectividad cerebral más amplios cuando estudiantes escribían manualmente que cuando presionaban teclas.
El estudio, publicado en Frontiers in Psychology, utilizó electroencefalografía de alta densidad para comparar ambas tareas. Los resultados apuntan a una explicación relacionada con los movimientos necesarios para formar cada letra y la información visual que estos generan, aunque existe una diferencia importante entre demostrar mayor conectividad cerebral y afirmar directamente que una persona recordará más.
Qué descubrió el estudio al comparar escribir a mano con usar un teclado
Los investigadores estudiaron la actividad cerebral de universitarios mientras realizaban tareas de escritura manual y mecanografía.
- Para observar lo que sucedía utilizaron EEG de alta densidad con 256 sensores, capaces de registrar los cambios en la actividad eléctrica cerebral durante las pruebas.
- Al escribir a mano aparecieron patrones de conectividad más complejos y extendidos, particularmente en regiones centrales y parietales.
- Estas áreas y patrones de conectividad han sido relacionados con procesos importantes para el aprendizaje y la memoria.
Cuando los participantes escribieron mediante un teclado, esa conectividad no apareció de la misma manera.
Al formar cada letra provoca una respuesta cerebral diferente
La explicación propuesta está en los movimientos que exige cada actividad.
Al escribir manualmente, la persona debe controlar el movimiento de la mano y producir una forma visual diferente para cada letra. Existe una coordinación continua entre aquello que se observa y los movimientos necesarios para conseguirlo.
Presionar teclas es diferente
Aunque los dedos también se mueven, la acción básica necesaria para producir cada carácter es mucho más similar: localizar una tecla y presionarla.
Los investigadores consideran que esas diferencias sensoriomotoras ayudan a explicar por qué la escritura manual genera patrones de conectividad cerebral distintos de los observados durante la mecanografía.
¿El estudio demuestra que escribir en cursiva mejora directamente la memoria?
El experimento no demostró directamente que escribir en cursiva permita recordar más información que utilizar un teclado.
Lo que midió fue la actividad eléctrica y la conectividad funcional del cerebro durante las dos formas de escritura.
Los patrones encontrados al escribir manualmente son considerados beneficiosos para procesos relacionados con el aprendizaje y la formación de recuerdos, pero una mayor conectividad registrada mediante EEG no equivale por sí sola a demostrar una mejora concreta de la memoria.
La investigación, por lo tanto, ofrece un posible mecanismo cerebral que ayuda a explicar las ventajas educativas asociadas con escribir a mano, sin convertir esa relación en una prueba directa de superioridad en todas las tareas de memoria.
El teclado conserva ventajas evidentes para numerosas tareas, mientras que formar letras a mano proporciona un estímulo diferente. La conclusión no es elegir entre lápiz y tecnología, sino evitar que la facilidad de presionar una tecla haga desaparecer por completo el complejo ejercicio cerebral que comienza al formar una letra con la mano.