Reciclar dentro de casa siempre es una buena opción para ahorrar y aprovechar cualquier tipo de material. Los envases plásticos, en espacial los de desodorante, pueden ser una gran opción para guardar un producto indispensable en esta época del año: el protector solar. Con pocos materiales, herramientas y un simple paso a paso se puede tener un excelente resultado.
La iniciativa la llevan adelante muchas personas que desean una opción más cómoda y económica para cuidar su piel y bolsillo durante el verano. El procedimiento se concreta al adaptar un envase vacío y convertirlo en un portador de crema o gel solar mediante una limpieza cuidadosa y el recambio del contenido.
Cómo reciclar las tapitas de desodorantes en el hogar
Materiales necesarios
- Envase de desodorante vacío y limpio.
- Pinza, destornillador pequeño o cuchillo.
- Agua y jabón.
- Toalla o paño para secado.
- Protector solar en crema o gel.
Qué significan las siglas FPS y por qué hay que prestarles atención a la hora de comprar un protector solar.
Qué significan las siglas FPS y por qué hay que prestarles atención a la hora de comprar un protector solar.
Paso a paso
- Seleccionar un envase de desodorante vacío y retirar las etiquetas.
- Extraer la bolilla con una pinza, un destornillador pequeño o un cuchillo aplicado con cuidado.
- Lavar el interior con agua y jabón para eliminar restos del producto original.
- Secar por completo el envase para evitar que quede humedad.
- Rellenar el recipiente con el protector solar elegido.
- Colocar nuevamente la bolilla para sellar el contenido y recuperar el mecanismo de aplicación.
El uso de protectores solares y sombreros es fundamental para evitar los distintos tipos de cáncer de piel.
El uso de protectores solares y sombreros es fundamental para evitar los distintos tipos de cáncer de piel.
Beneficios de reciclar estos envases en casa
El proceso aporta una reducción directa del volumen de residuos plásticos porque prolonga la vida útil de un envase que suele terminar en la basura después de un solo uso.
- Disminuye el gasto asociado a la compra de protectores solar, que suelen ser más costosos y generan más descartes.
- Mejora la portabilidad del producto porque permite llevar una cantidad suficiente en un formato compacto que entra en cualquier bolso o mochila.
- Facilita la aplicación gracias al mecanismo de bolilla, que dosifica el protector sin abrir tapas ni manipular envases rígidos.
- Ordena el uso cotidiano, ya que evita trasladar frascos grandes y ofrece un sistema más limpio y práctico para reaplicar el producto durante el día.