9 de septiembre de 2026 - 09:10

Gianna, a los 24 años: "Trabajaba 80 horas por semana sin un día libre. A los cuatro meses me fui"

Gianna había soñado durante años con trabajar para Disney Cruise Line y llegó al Disney Dream en 2017 pero la experiencia cambió rápido, y renunció.

Gianna Alexis tenía 24 años cuando consiguió un trabajo que, en principio, parecía encajar con uno de sus sueños de infancia. Viajó por primera vez en un crucero de Disney cuando tenía tres años y siguió haciéndolo cada pocos años.

En 2017 se postuló para Disney Cruise Line y contó que lloró de emoción cuando le avisaron que había quedado seleccionada.

Su destino fue el Disney Dream. Primero fue contratada para trabajar en el área de merchandise y luego pasó a Bibbidi Bobbidi Boutique, el espacio donde chicos de entre 3 y 12 años reciben peinados, maquillaje y otros cambios de look. Alexis recordó esa parte como especialmente gratificante: algunas nenas volvían al día siguiente solo para verla.

La jornada que terminó cambiando su experiencia a bordo

El problema, según su relato, apareció con el ritmo de trabajo y la falta de tiempo personal. Alexis aseguró que trabajaba desde las 8.30 hasta las 21 o 22 y llegó a describir semanas de 80 horas sin un solo día libre. También explicó que vivir en el mismo barco donde trabajaba hacía difícil desconectarse incluso cuando terminaba una tarea.

La propia joven resumió que antes de embarcarse no había logrado dimensionar qué significaba una semana así. Su tiempo libre se redujo al punto de que prefería dormir antes que mirar una película o una serie. La habitación de tripulación, según contó, era tan pequeña que podía casi tocar ambas paredes con los brazos extendidos.

Una fractura por estrés y el agotamiento físico

La carga no quedó solamente en el cansancio. Alexis relató que sufrió una fractura por estrés en uno de sus pies después de pasar decenas de horas de pie con el calzado del uniforme. El dolor se volvió tan intenso que cada jornada era más difícil de sostener.

También dijo que las ausencias por enfermedad eran controladas de cerca y que un responsable podía acercarse a verificar qué ocurría si un trabajador no se presentaba. Para ella, esa combinación entre dolor, agotamiento y falta de separación entre trabajo y descanso aceleró el burnout. En el cuarto mes sintió que no podía continuar.

Cuánto cobraba y por qué decidió dejar el barco

Alexis afirmó que trabajaba un mínimo de 70 horas semanales y recibía USD 423 por semana. Al dividir ese monto por las horas, calculó que su remuneración equivalía a unos USD 6 por hora y que no cobraba una tarifa extra por horas adicionales. Al mismo tiempo, reconoció que el puesto incluía atención médica a bordo, descuentos y entradas a parques de Disney.

También señaló que la experiencia podía ser distinta para otros tripulantes. Algunos trabajadores de países con salarios más bajos veían el empleo como una oportunidad económica y permanecían durante años. Alexis recordó a una compañera portuguesa que llevaba una década a bordo y enviaba dinero a su familia.

Renunció antes de completar el preaviso

Cuando decidió marcharse, inicialmente dio un preaviso de 30 días. Sin embargo, una semana después comunicó que se bajaría en el siguiente puerto. Dijo que le advirtieron que irse antes de completar ese período podía dejarla fuera de futuras contrataciones de Disney y empresas vinculadas.

Aun así, el dolor del pie y el agotamiento pesaron más. A los cuatro meses dejó el Disney Dream. En su relato aclaró que no todo había sido negativo: valoró las amistades con otros tripulantes, la convivencia con su compañera de habitación y los momentos en los que disfrutó trabajar con los chicos.

La historia se conoció años después a través de una entrevista en primera persona publicada originalmente por Business Insider. Se trata del testimonio de Alexis sobre su propia experiencia y no de una descripción universal de todos los puestos de Disney Cruise Line. La empresa no respondió al pedido de comentarios realizado para aquel artículo.

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