Las manchas blancas o amarillas que aparecen en la ropa pueden tratarse con ingredientes habituales del hogar. Entender por qué se forman y actuar a tiempo es clave para recuperar el buen aspecto de las prendas y evitar que las manchas se fijen en las fibras.
El sudor es parte de los procesos naturales del cuerpo y está compuesto por agua, sales, grasas y proteínas que se eliminan a través de la transpiración. Aunque es incoloro e inoloro, al entrar en contacto con las bacterias presentes en la piel se produce el olor característico y se generan residuos que quedan adheridos a la tela.
En el caso de las manchas amarillas, su origen está en una reacción química entre el sudor y productos de cuidado personal como desodorantes, antitranspirantes o detergentes. Cuando la ropa no se lava inmediatamente después de usarse, estas sustancias se acumulan y terminan dejando marcas visibles, especialmente en prendas oscuras o de color.
Vinagre: un aliado para las manchas secas
El vinagre es uno de los métodos más utilizados para eliminar manchas de sudor secas. Para aplicarlo, se recomienda mezclar partes iguales de vinagre blanco y agua, sumergir la prenda o la zona afectada y dejarla en remojo durante al menos 30 minutos. El tiempo puede variar según la intensidad de la mancha. Luego, se enjuaga con agua y jabón y se lava con agua fría.
Cuando las manchas forman una costra amarillenta, el bicarbonato de sodio resulta una opción efectiva. Al mezclarlo con agua tibia se obtiene una pasta que se aplica directamente sobre la mancha. Con ayuda de un cepillo en desuso, se frota suavemente y se deja reposar unos minutos antes de continuar con el lavado habitual.
Bicarbonato
Cuando las manchas forman una costra amarillenta, el bicarbonato de sodio resulta una opción efectiva.
Imagen creada con Gemini
Sal y agua caliente: otra alternativa casera
La sal también puede utilizarse para eliminar manchas amarillas provocadas por el sudor. Disuelta en agua caliente, se aplica sobre la prenda con una esponja, permitiendo que el líquido penetre en las fibras. Tras unos minutos de reposo, la ropa puede lavarse de forma normal.
Sal y agua
Usar sal y agua para quitar las manchas de la ropa
Imagen creada con Gemini
No dejar la ropa húmeda o transpirada acumulada es fundamental. Las prendas, en especial la ropa deportiva, deben lavarse lo antes posible para evitar malos olores y que las manchas se adhieran a la tela. Actuar a tiempo ayuda a conservar la ropa en mejores condiciones por más tiempo.